WakfuFamilia 3
Los Últimos Centinelas
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Los Últimos Centinelas
Los centinelas se proclaman a sí mismos como los nacidos de la frustración del mundo por no poder retomar el control de la realidad.
Conscientes de la precariedad de la situación del mundo, los centinelas imputan a Ogrest la responsabilidad de la destrucción del antiguo mundo, que ellos tratan en sus escritos y mitos como una versión idílica de lo que el mundo es en la actualidad.
Es la facción más militarizada, con una jerarquía de iniciados, maestros, grandes maestros... Los centinelas construyen a menudo plazas fuertes o casernas desde las cuales organizan sus acciones.
Se declaran fervientes defensores de los mortales y de los Doce, y se oponen lógicamente a toda presencia o forma influenciada por Ogrest, o más concretamente a las Hermanas de Dathura.
Normalmente, son ellos los que toman la delantera y atacan a menudo y prioritariamente a toda congregación supuesta de un culto, usando la fuerza sin medida y generosamente si se tiene la posibilidad. Disponen para ello de una red muy eficaz, personajes de los cultos de los Doce, personajes públicos e informadores anónimos diseminados a lo largo y ancho del mundo conocido.
Los centinelas se proclaman a sí mismos como los nacidos de la frustración del mundo por no poder retomar el control de la realidad.
Conscientes de la precariedad de la situación del mundo, los centinelas imputan a Ogrest la responsabilidad de la destrucción del antiguo mundo, que ellos tratan en sus escritos y mitos como una versión idílica de lo que el mundo es en la actualidad.
Es la facción más militarizada, con una jerarquía de iniciados, maestros, grandes maestros... Los centinelas construyen a menudo plazas fuertes o casernas desde las cuales organizan sus acciones.
Se declaran fervientes defensores de los mortales y de los Doce, y se oponen lógicamente a toda presencia o forma influenciada por Ogrest, o más concretamente a las Hermanas de Dathura.
Normalmente, son ellos los que toman la delantera y atacan a menudo y prioritariamente a toda congregación supuesta de un culto, usando la fuerza sin medida y generosamente si se tiene la posibilidad. Disponen para ello de una red muy eficaz, personajes de los cultos de los Doce, personajes públicos e informadores anónimos diseminados a lo largo y ancho del mundo conocido.