WakfuFamilia 3
(El documento está en un estado penoso - faltan numerosas páginas. En la cubierta, hay varios fragmentos de minerales in
1,197 palabras
100%
(El documento está en un estado penoso - faltan numerosas páginas. En la cubierta, hay varios fragmentos de minerales incrustados, la mayoría no son identificables y forman el dibujo de una especie de cabeza nuclear.)
Crónica de una quemadura anunciada
Volumen II
por
Hazieff Tarún
[...]
Hace semanas que prácticamente no duermo. Lo que he hecho es horrible. Todo esto, ¿por qué? ¿Por la "ciencia"? ¿Por la "gloria"? ¿Por el conde Kontatrás? ¿Por Frigost? ¡Tonterías! Toda esa gente, esas mujeres, esos niños... Jamás podré perdonármelo... Un pueblo entero engullido en unos pocos segundos... Toneladas de agua burbujeante...
Me habían ocultado las consecuencias sobre mi descubrimiento acerca de las propiedades del tarudio. Que este mineral lleve hoy mi nombre es una ironía: me recordará por siempre el precio de mi descubrimiento. Y cada vez que alguien pronuncie ese nombre, el nombre de cada una de las víctimas resonará en cada sílaba.
Ta... Ytos Tado, Pedro Dáctylo, Ali To Defiera, Guy Li...
Ru... Cesc "el bombero" Alera, Myn Ibar, Tonín Jenuo, Sofi Ligrana...
Dio... Mitch Elín, Nutt y Hela, Lym Onada...
Y decenas de nombres más. Los nombres se entremezclan y a veces tengo la impresión de escucharlos gritar y llamarme para que me una a ellos.
Cuando pienso que este pueblo convertido en lago es ahora una atracción turística, me dan náuseas.
[...]
Ayer, mientras erraba sin destino fijo por los pasillos de la torre en plena noche, escuché unos susurros acercarse... Al principio creí que eran los fantasmas del pasado que venían a buscarme para vengarse. Me escondí en mi alcoba. Encabezado por el conde, un grupo de personas encapuchadas pasaron a pocos centikámetros de mí. Tan cerca y, sin embargo, me fue imposible verles las caras.
Se dirigieron hasta el lugar de los trofeos. No sé quiénes eran, pero el conde - a juzgar por su actitud - intentaba impresionarlos...
No me he interesado en saber nada más. Ya tengo que soportar bastantes recuerdos oscuros como para agobiarme con los de los demás.
[...]
Kya es un monstruo sin corazón, un bloque de granito glacial. He visto cuál es su juego y ella se ha aprovechado de mi debilidad para asentar su autoridad ante el conde. La odio tanto, a ella y sus modales engañosos, sus ambiciones megalomaníacas, sus palabras pérfidas... Ella envenena los corazones e hiela los espíritus. Es incluso peor que Klim y sus secretitos de cuero y máscaras, peor que el inestable y colérico Sylargh y mil veces peor que Nileza, el alquimista loco. Este último me parece el más sensato de todos y sus trabajos son interesantes.
[...]
Había caído bastante bajo. Y la maldición de Djaul no ha solucionado nada. Pero he conseguido reponerme y salir adelante. He vuelto a encontrar la pasión. Dedicaré buena parte de mi tiempo a ayudar a los habitantes de esta isla. Después de lo que NOSOTROS les hemos hecho sufrir, es lo menos que puedo hacer. Aunque con ello no pueda hacer desaparecer mis errores del pasado, al menos me permitirá tranquilizar un poco mi conciencia. Por otra parte, tengo que encontrar la forma de abandonar esta isla. El monte Tórrido es sin duda una maravilla de la geología, pero a día de hoy, muchas desgracias tienen que ver con él...
Mi trabajo para el conde terminó hace tiempo, ahora podré concentrarme en cosas más honorables. Ya he creado un prototipo de máquina que permitiría proporcionar calor y luz a una casa con solo unos gramos de ese maldito mineral,
Primero tengo que hacer algunos ajustes y luego pediré voluntarios entre los habitantes del Pueblo Sepultado para que prueben mis máquinas.
[...]
La operación es un éxito, empezaré la producción en masa en cuanto sea posible. La poca reserva de tarudio debería bastarme para construir suficientes máquinas para cada hogar del Pueblo Sepultado. No les he puesto nombre a las máquinas, pero las he marcado con las siglas de mi nuevo proyecto: "H.O.T. - Hazieff Obra Térmica".
En paralelo, he desarrollado una versión especial de mi máquina para Nileza. Con ella podrá alimentar sus invernaderos con calor sin preocuparse demasiado por alimentar la máquina. Solo tendrá que regular la temperatura adecuada para sus cultivos. Debemos mantener una relación cordial. Si su proyecto llega a buen término, quizás pueda abandonar la isla lo más rápido posible.
[...]
Sylargh ha venido a verme. Dice que está impresionado con mis máquinas y me ha pedido si podía darle una para su taller. Nunca lo habría imaginado por su parte: pedir algo y ¡encima educadamente! Todavía me cuesta creérmelo, estaba tan sorprendido que he aceptado.
[...]
Cada vez se ve menos al conde. Y Kya Frizz que osa venir a hablarme... ¡Y para pedirme ayuda encima! ¡Qué osadía! Por otra parte, quizás sea una buena señal. Es posible que haya descubierto una cierta ventaja en mis trabajos y, sin duda, intentará apropiarse de ellos para corromperlos en favor de sus oscuras intenciones. O lo que es peor, intentará engatusarme para apuñalarme mejor por la espalda...
En cualquier caso, no correré ningún riesgo. Ya estoy preparando mi partida de la isla.
Me gustaría tanto irme a tierras más cálidas, a Vulkania, por ejemplo. Es el destino perfecto para un geólogo de mi categoría.(...)Decididamente, no sienta bien pasearse durante la noche. En uno de mis ataques de insomnio (menos frecuentes, la verdad), he ido a pasear por el patio del castillo. Cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto a mi némesis, Frizz en persona, dirigirse hacia la parte trasera de la torre. ¿Que podría hacer Frizz en el cementerio del castillo? Conociéndola, uno puede esperarse lo peor.(...)Está decidido, voy a abandonar la isla, sean cuales sean las consecuencias. Nileza se ha ido, no tengo a nadie más en quien apoyarme. Sylargh ha alterado mi trabajo. ¡Ha utilizado la máquina que le di para crear una nueva fuente de energía para sus mekas! Klim está quién sabe dónde y Frizz se cree superior a todos.
He visto los horrores que ella ha creado. ¡Es repugnante! ¡Inmoral! ¡Prohibido! Llevo varios días trabajando en la fabricación de un arma con la que pueda defenderme mejor de sus atrocidades, si decide lanzarlas contra mí.(...)Mi pico está listo. Me escondo como puedo. Desde la crecida de las aguas, resulta difícil desplazarse discretamente. Kya se ha instalado en el Pueblo Sepultado, igual que yo, me acosa, pero no creo que sepa dónde me oculto.(...)¡Es horrible! Yo que pensaba que la catástrofe del Lago Hirviente era una abominación, lo que ocurre hoy roza el límite del horror y ¡nos acerca a la frontera de la alienación!
He sido testigo del ataque de Frizz al Pueblo Sepultado... He visto helarse la ola a punto de engullirnos.
No he podido hacer nada, un solo hombre armado únicamente con un pico no tiene nada que hacer contra todo un ejército. He huido. He conseguido cavar un camino hacia la superficie del hielo. Sin duda, mi antorcha y mi pico me han salvado la vida. Esta gruta será mi último refugio antes de mi intento de abandonar la isla. Espero sobrevivir y que quede algún lugar en este mundo que no haya corrido la misma suerte que Frigost...
Crónica de una quemadura anunciada
Volumen II
por
Hazieff Tarún
[...]
Hace semanas que prácticamente no duermo. Lo que he hecho es horrible. Todo esto, ¿por qué? ¿Por la "ciencia"? ¿Por la "gloria"? ¿Por el conde Kontatrás? ¿Por Frigost? ¡Tonterías! Toda esa gente, esas mujeres, esos niños... Jamás podré perdonármelo... Un pueblo entero engullido en unos pocos segundos... Toneladas de agua burbujeante...
Me habían ocultado las consecuencias sobre mi descubrimiento acerca de las propiedades del tarudio. Que este mineral lleve hoy mi nombre es una ironía: me recordará por siempre el precio de mi descubrimiento. Y cada vez que alguien pronuncie ese nombre, el nombre de cada una de las víctimas resonará en cada sílaba.
Ta... Ytos Tado, Pedro Dáctylo, Ali To Defiera, Guy Li...
Ru... Cesc "el bombero" Alera, Myn Ibar, Tonín Jenuo, Sofi Ligrana...
Dio... Mitch Elín, Nutt y Hela, Lym Onada...
Y decenas de nombres más. Los nombres se entremezclan y a veces tengo la impresión de escucharlos gritar y llamarme para que me una a ellos.
Cuando pienso que este pueblo convertido en lago es ahora una atracción turística, me dan náuseas.
[...]
Ayer, mientras erraba sin destino fijo por los pasillos de la torre en plena noche, escuché unos susurros acercarse... Al principio creí que eran los fantasmas del pasado que venían a buscarme para vengarse. Me escondí en mi alcoba. Encabezado por el conde, un grupo de personas encapuchadas pasaron a pocos centikámetros de mí. Tan cerca y, sin embargo, me fue imposible verles las caras.
Se dirigieron hasta el lugar de los trofeos. No sé quiénes eran, pero el conde - a juzgar por su actitud - intentaba impresionarlos...
No me he interesado en saber nada más. Ya tengo que soportar bastantes recuerdos oscuros como para agobiarme con los de los demás.
[...]
Kya es un monstruo sin corazón, un bloque de granito glacial. He visto cuál es su juego y ella se ha aprovechado de mi debilidad para asentar su autoridad ante el conde. La odio tanto, a ella y sus modales engañosos, sus ambiciones megalomaníacas, sus palabras pérfidas... Ella envenena los corazones e hiela los espíritus. Es incluso peor que Klim y sus secretitos de cuero y máscaras, peor que el inestable y colérico Sylargh y mil veces peor que Nileza, el alquimista loco. Este último me parece el más sensato de todos y sus trabajos son interesantes.
[...]
Había caído bastante bajo. Y la maldición de Djaul no ha solucionado nada. Pero he conseguido reponerme y salir adelante. He vuelto a encontrar la pasión. Dedicaré buena parte de mi tiempo a ayudar a los habitantes de esta isla. Después de lo que NOSOTROS les hemos hecho sufrir, es lo menos que puedo hacer. Aunque con ello no pueda hacer desaparecer mis errores del pasado, al menos me permitirá tranquilizar un poco mi conciencia. Por otra parte, tengo que encontrar la forma de abandonar esta isla. El monte Tórrido es sin duda una maravilla de la geología, pero a día de hoy, muchas desgracias tienen que ver con él...
Mi trabajo para el conde terminó hace tiempo, ahora podré concentrarme en cosas más honorables. Ya he creado un prototipo de máquina que permitiría proporcionar calor y luz a una casa con solo unos gramos de ese maldito mineral,
Primero tengo que hacer algunos ajustes y luego pediré voluntarios entre los habitantes del Pueblo Sepultado para que prueben mis máquinas.
[...]
La operación es un éxito, empezaré la producción en masa en cuanto sea posible. La poca reserva de tarudio debería bastarme para construir suficientes máquinas para cada hogar del Pueblo Sepultado. No les he puesto nombre a las máquinas, pero las he marcado con las siglas de mi nuevo proyecto: "H.O.T. - Hazieff Obra Térmica".
En paralelo, he desarrollado una versión especial de mi máquina para Nileza. Con ella podrá alimentar sus invernaderos con calor sin preocuparse demasiado por alimentar la máquina. Solo tendrá que regular la temperatura adecuada para sus cultivos. Debemos mantener una relación cordial. Si su proyecto llega a buen término, quizás pueda abandonar la isla lo más rápido posible.
[...]
Sylargh ha venido a verme. Dice que está impresionado con mis máquinas y me ha pedido si podía darle una para su taller. Nunca lo habría imaginado por su parte: pedir algo y ¡encima educadamente! Todavía me cuesta creérmelo, estaba tan sorprendido que he aceptado.
[...]
Cada vez se ve menos al conde. Y Kya Frizz que osa venir a hablarme... ¡Y para pedirme ayuda encima! ¡Qué osadía! Por otra parte, quizás sea una buena señal. Es posible que haya descubierto una cierta ventaja en mis trabajos y, sin duda, intentará apropiarse de ellos para corromperlos en favor de sus oscuras intenciones. O lo que es peor, intentará engatusarme para apuñalarme mejor por la espalda...
En cualquier caso, no correré ningún riesgo. Ya estoy preparando mi partida de la isla.
Me gustaría tanto irme a tierras más cálidas, a Vulkania, por ejemplo. Es el destino perfecto para un geólogo de mi categoría.(...)Decididamente, no sienta bien pasearse durante la noche. En uno de mis ataques de insomnio (menos frecuentes, la verdad), he ido a pasear por el patio del castillo. Cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto a mi némesis, Frizz en persona, dirigirse hacia la parte trasera de la torre. ¿Que podría hacer Frizz en el cementerio del castillo? Conociéndola, uno puede esperarse lo peor.(...)Está decidido, voy a abandonar la isla, sean cuales sean las consecuencias. Nileza se ha ido, no tengo a nadie más en quien apoyarme. Sylargh ha alterado mi trabajo. ¡Ha utilizado la máquina que le di para crear una nueva fuente de energía para sus mekas! Klim está quién sabe dónde y Frizz se cree superior a todos.
He visto los horrores que ella ha creado. ¡Es repugnante! ¡Inmoral! ¡Prohibido! Llevo varios días trabajando en la fabricación de un arma con la que pueda defenderme mejor de sus atrocidades, si decide lanzarlas contra mí.(...)Mi pico está listo. Me escondo como puedo. Desde la crecida de las aguas, resulta difícil desplazarse discretamente. Kya se ha instalado en el Pueblo Sepultado, igual que yo, me acosa, pero no creo que sepa dónde me oculto.(...)¡Es horrible! Yo que pensaba que la catástrofe del Lago Hirviente era una abominación, lo que ocurre hoy roza el límite del horror y ¡nos acerca a la frontera de la alienación!
He sido testigo del ataque de Frizz al Pueblo Sepultado... He visto helarse la ola a punto de engullirnos.
No he podido hacer nada, un solo hombre armado únicamente con un pico no tiene nada que hacer contra todo un ejército. He huido. He conseguido cavar un camino hacia la superficie del hielo. Sin duda, mi antorcha y mi pico me han salvado la vida. Esta gruta será mi último refugio antes de mi intento de abandonar la isla. Espero sobrevivir y que quede algún lugar en este mundo que no haya corrido la misma suerte que Frigost...