WakfuFamilia 3
Dragocampo
355 palabras
100%
Dragocampo
22 desiembro – 20 javián
Si hay un momento que Jiva detesta, es el principio del año. Y es que todos los años, el infame Djaul intenta vencerla.
Todos los años, el demonio se enfrenta a la guardiana en un combate de titanes para intentar robarle algunos días a javián.
Puñetazos, cabezazos, arañazos... Los golpes y las tortas se suceden sin descanso.
No obstante, un año, cuando se batían como de costumbre, Djaul golpeó a Jiva tan fuerte que la catapultó ¡a los mares del Sur!
La guardiana de javián, completamente desorientada, se hundió en las profundidades y casi se ahoga.
Afortunadamente, un dragocampo que pasaba por allí, reconoció el poder de Jiva.
De pronto, la atrapó con sus aletas y la subió a la superficie.
Una vez fuera del agua, Jiva recobró el conocimiento y se lanzó sobre Djaul para cobrarse su venganza. Más airada que nunca, no tardó mucho en dominarle al darle un rodillazo bien dado.
En resumen, el demonio parecía estar en un estado en el que no sería capaz ni de matar a una mosca, y la guardiana de javián, aliviada, suspiró profundamente. Entonces, se acordó del valiente animal que la había sacado de las profundidades. Para agradecérselo y alabar su valor, decidió decorar el cielo con su imagen.
Con sus dedos tomó algunas gotas de agua de mar, y las transformó en estrellas que colocó en el éter.
Así fue como el dragocampo obtuvo su propia constelación para que todos pudieran honorar su nombre.
Nativos del signo Dragocampo:
Los aventureros nacidos bajo el signo Dragocampo llevan el valor en la sangre.
Salvar a los inocentes para ellos cae por su propio peso.
Una cualidad muy loable, a condición de no perder el control de la situación.
Y es que a fuerza de tanto querer ayudar a los oprimidos, algunos acaban ahogándose en un vaso de agua...
En pareja, los nativos de Dragocampo tienen un lema: para nadar en la felicidad, no hay que tener miedo de mojarse...
Incluso si hay que atravesar los océanos por amor, o inundar a su pareja de regalos y piropos.
por Yova Etna
22 desiembro – 20 javián
Si hay un momento que Jiva detesta, es el principio del año. Y es que todos los años, el infame Djaul intenta vencerla.
Todos los años, el demonio se enfrenta a la guardiana en un combate de titanes para intentar robarle algunos días a javián.
Puñetazos, cabezazos, arañazos... Los golpes y las tortas se suceden sin descanso.
No obstante, un año, cuando se batían como de costumbre, Djaul golpeó a Jiva tan fuerte que la catapultó ¡a los mares del Sur!
La guardiana de javián, completamente desorientada, se hundió en las profundidades y casi se ahoga.
Afortunadamente, un dragocampo que pasaba por allí, reconoció el poder de Jiva.
De pronto, la atrapó con sus aletas y la subió a la superficie.
Una vez fuera del agua, Jiva recobró el conocimiento y se lanzó sobre Djaul para cobrarse su venganza. Más airada que nunca, no tardó mucho en dominarle al darle un rodillazo bien dado.
En resumen, el demonio parecía estar en un estado en el que no sería capaz ni de matar a una mosca, y la guardiana de javián, aliviada, suspiró profundamente. Entonces, se acordó del valiente animal que la había sacado de las profundidades. Para agradecérselo y alabar su valor, decidió decorar el cielo con su imagen.
Con sus dedos tomó algunas gotas de agua de mar, y las transformó en estrellas que colocó en el éter.
Así fue como el dragocampo obtuvo su propia constelación para que todos pudieran honorar su nombre.
Nativos del signo Dragocampo:
Los aventureros nacidos bajo el signo Dragocampo llevan el valor en la sangre.
Salvar a los inocentes para ellos cae por su propio peso.
Una cualidad muy loable, a condición de no perder el control de la situación.
Y es que a fuerza de tanto querer ayudar a los oprimidos, algunos acaban ahogándose en un vaso de agua...
En pareja, los nativos de Dragocampo tienen un lema: para nadar en la felicidad, no hay que tener miedo de mojarse...
Incluso si hay que atravesar los océanos por amor, o inundar a su pareja de regalos y piropos.
por Yova Etna