WakfuFamilia 3
Los Discípulos de Otomai
203 palabras
100%
Los Discípulos de Otomai
Rechazan toda justificación externa del desajuste del universo. Los Discípulos de Otomai están convencidos de que los problemas que afectan a las fuerzas primarias están dotados de una justificación lógica.
Conjunción de corrientes etéricas, utilización pródiga de las energías mágicas... Todas estas acciones que no toman en consideración la población y criaturas del Mundo de los Doce han transformado el delicado equilibrio de las fuerzas que gobiernan el universo.
Los discípulos son racionalistas y desprecian a las otras facciones que se rigen por supersticiones y que prefieren pensar que es más plausible que un pobre ogro sentado en una piedra con unos cuantos huevos sea el origen del diluvio.
Se reúnen en secreto y hablan sobre las razones del cataclismo mientras fabrican toda clase de aparatos extraños o incuban criaturas mágicas en sus laboratorios apartados de los problemas de las ciudades de los Doce.
La llegada de una Edad de la Razón entre los hombres no es su única preocupación, no son una facción nefasta: ciertos discípulos son tesoros de bondad, humildad e inteligencia. En cualquier caso, su fe en la cienciomagia y en la razón les impide a veces comprender la visión más exaltada de las otras facciones.
Rechazan toda justificación externa del desajuste del universo. Los Discípulos de Otomai están convencidos de que los problemas que afectan a las fuerzas primarias están dotados de una justificación lógica.
Conjunción de corrientes etéricas, utilización pródiga de las energías mágicas... Todas estas acciones que no toman en consideración la población y criaturas del Mundo de los Doce han transformado el delicado equilibrio de las fuerzas que gobiernan el universo.
Los discípulos son racionalistas y desprecian a las otras facciones que se rigen por supersticiones y que prefieren pensar que es más plausible que un pobre ogro sentado en una piedra con unos cuantos huevos sea el origen del diluvio.
Se reúnen en secreto y hablan sobre las razones del cataclismo mientras fabrican toda clase de aparatos extraños o incuban criaturas mágicas en sus laboratorios apartados de los problemas de las ciudades de los Doce.
La llegada de una Edad de la Razón entre los hombres no es su única preocupación, no son una facción nefasta: ciertos discípulos son tesoros de bondad, humildad e inteligencia. En cualquier caso, su fe en la cienciomagia y en la razón les impide a veces comprender la visión más exaltada de las otras facciones.