WakfuFamilia 7
Lefric nos trata realmente mal desde su nombramiento como jefe de sección. Antes era uno de los nuestros, pero se olvidó
273 palabras
100%
Lefric nos trata realmente mal desde su nombramiento como jefe de sección. Antes era uno de los nuestros, pero se olvidó de todo cuando recibió esta promoción.
¡Ahora trabajamos mucho más duro que antes! Y no parece que nuestras condiciones vayan a mejorar... Ojalá no necesitara esos malditos kamas para sobrevivir. Debería haberme hecho criminal, como me decía mi padre. Los oficios honestos no dan dinero.
(...)
Hemos excavado tan profundamente y hemos sacado tanto carbono oscuro que ya no queda nada de nada. Algunos mineros se han muerto de asfixia o de cansancio, pero seguimos excavando en la piedra a un ritmo desenfrenado. Quince horas de trabajo manual por día, con solamente veinte minutos de pausa, es demasiado, pero los rebeldes son castigados, a veces severamente.
(...)
Esto ya no es un trabajo, somos esclavos. Renunciamos a todas nuestras posesiones para instalarnos en el pueblo de la compañía en Sidimote. Nuestros días son automáticos, mecánicos. Cada día, nuestros cuerpos se cansan un poco más, y nuestra mente también.
(...)
Pronto no me quedarán fuerzas en el brazo para escribir este diario. Si me hubieran contado historias sobre las condiciones de los mineros de Sidimote & Co, no me lo habría creído.
(...)
Hace un mes que no encontramos carbono oscuro. He visto morir muchos camaradas de cansancio, solos en la oscuridad. Y como no somos rentables, Lefric no quiere pagarnos este mes. ¿Qué va a ser de nosotros? ¿Vendrá alguien a ayudarnos?
(...)
Cada vez hay más guardias de Sidimote & Co en la periferia del pueblo. Parece que no queda esperanza de hacer un motín. Esperemos que nos dejen con vida.
¡Ahora trabajamos mucho más duro que antes! Y no parece que nuestras condiciones vayan a mejorar... Ojalá no necesitara esos malditos kamas para sobrevivir. Debería haberme hecho criminal, como me decía mi padre. Los oficios honestos no dan dinero.
(...)
Hemos excavado tan profundamente y hemos sacado tanto carbono oscuro que ya no queda nada de nada. Algunos mineros se han muerto de asfixia o de cansancio, pero seguimos excavando en la piedra a un ritmo desenfrenado. Quince horas de trabajo manual por día, con solamente veinte minutos de pausa, es demasiado, pero los rebeldes son castigados, a veces severamente.
(...)
Esto ya no es un trabajo, somos esclavos. Renunciamos a todas nuestras posesiones para instalarnos en el pueblo de la compañía en Sidimote. Nuestros días son automáticos, mecánicos. Cada día, nuestros cuerpos se cansan un poco más, y nuestra mente también.
(...)
Pronto no me quedarán fuerzas en el brazo para escribir este diario. Si me hubieran contado historias sobre las condiciones de los mineros de Sidimote & Co, no me lo habría creído.
(...)
Hace un mes que no encontramos carbono oscuro. He visto morir muchos camaradas de cansancio, solos en la oscuridad. Y como no somos rentables, Lefric no quiere pagarnos este mes. ¿Qué va a ser de nosotros? ¿Vendrá alguien a ayudarnos?
(...)
Cada vez hay más guardias de Sidimote & Co en la periferia del pueblo. Parece que no queda esperanza de hacer un motín. Esperemos que nos dejen con vida.