WakfuFamilia 3
Héroe
581 palabras
100%
Héroe
Estás aquí porque has abierto la caja.
¿Eres tú el elegido?
Ha llegado el momento.
Aunque no estás preparad{[1*]?a:o}, puedo sentirlo.
Te preguntarás dónde estás, ¿verdad?
No tienes de qué preocuparte.
A lo mejor estarías más cómod{[1*]?a:o} ante uno de tus semejantes.
Lo soy, lo era y lo seré.
He adoptado infinidad de nombres y de formas.
Tú me conoces como Xelor.
Pero, en realidad, mi papel ha sido siempre el mismo.
Observar y mantener la continuidad en el tiempo del Krosmoz.
Pero hubo un tiempo en el que tuve que interceder.
Todo lo que pueda decirte lo tengo archivado para ti en este libro.
Léelo y, cuando te sientas preparado, ven a verme para abrir la puerta.
Estuve varios ciclos analizando y haciendo una y otra vez cálculos de probabilidades.
Pero no existía solución natural que pudiera salvar a tu mundo.
La raíz del problema no venía exactamente de aquí.
Había fuerzas divinas en juego.
Sin embargo, en esta ocasión no intervino ningún dios conocido.
Estuve siguiendo una infinidad de líneas de probabilidad temporales, pero no conseguía nada.
Siempre quedaban vacíos en mis cálculos y en mis observaciones, incógnitas sin resolver.
Me sentía impotente, y tu mundo no era el único que se encontraba en peligro.
Hasta los dioses estábamos en peligro.
No podíamos vencer a nuestros adversarios: se mantenían ocultos y poseían el mismo poder que nosotros.
Hijos nuestros:
Tracé un plan, en varias líneas temporales.
Reuní entre mis viajeros a los que, tras pasar por pruebas casi mortíferas, estaban capacitados para entender mi plan.
Estos viajeros dimensionales, que se convirtieron en mis protectores, me ayudaron en esta tarea.
Los dioses estábamos ante una de las pruebas más difíciles a las que nos habíamos enfrentado, y lo peor estaba por venir.
Para evitar un rápido declive, teníamos que separarnos de una parte de nuestro conocimiento, y de nuestras debilidades.
La caja alberga ese saber divino. Esa parte de nosotros que debía llevarnos rápidamente a nuestra perdición.
Aunque es peligroso, este conocimiento, en las manos de un ser especial, el elegido, podría dar esperanza al mundo.
Pero los dioses teníamos que pagar un precio.
El precio del olvido.
Un mal creció en nuestro interior.
Un vacío imposible de llenar.
Una necesidad o, más bien, una laguna insondable.
Es esta laguna en nuestros recuerdos lo que hoy sigue envileciendo nuestras dimensiones.
Esta laguna es lo que hace que nos desentendamos del Mundo de los Doce.
Esta laguna es por lo que Sram se enfadó hasta el punto de perseguir a los Viajeros, pensando que le habían robado.
Esta laguna es lo que llevó a Yopuka a trasladarse a tu mundo.
No obstante, todos nosotros consentimos en que se confinaran y conservaran estos aciagos recuerdos.
Esperábamos a héroes capaces de desentrañarlos, así como de hacer el mejor uso posible de esta información.
Eso fue hace casi 200 años, cuando caímos ante la criatura de nombre Ogrest.
Sin embargo, esta laguna también ha evitado que entremos en una guerra divina que destruiría una infinidad de mundos.
Esta laguna permitió a nuestra más hermosa creación, tu mundo, sobrevivir más tiempo.Esta laguna un día podría salvar a tu mundo o, por lo menos, a tu pueblo.Pero aún no estás preparado.Aun así, debes abrirte al saber.Debe inundarte.Un vacío imposible de colmar
Una necesidad, o más bien una carencia, insaciable.Ve, abre las puertas de nuestros recuerdos, las puertas de nuestras pesadillas.
Deja que penetren en ti, imprégnate de ellos.
¡Recibe el saber olvidado de los dioses!
Estás aquí porque has abierto la caja.
¿Eres tú el elegido?
Ha llegado el momento.
Aunque no estás preparad{[1*]?a:o}, puedo sentirlo.
Te preguntarás dónde estás, ¿verdad?
No tienes de qué preocuparte.
A lo mejor estarías más cómod{[1*]?a:o} ante uno de tus semejantes.
Lo soy, lo era y lo seré.
He adoptado infinidad de nombres y de formas.
Tú me conoces como Xelor.
Pero, en realidad, mi papel ha sido siempre el mismo.
Observar y mantener la continuidad en el tiempo del Krosmoz.
Pero hubo un tiempo en el que tuve que interceder.
Todo lo que pueda decirte lo tengo archivado para ti en este libro.
Léelo y, cuando te sientas preparado, ven a verme para abrir la puerta.
Estuve varios ciclos analizando y haciendo una y otra vez cálculos de probabilidades.
Pero no existía solución natural que pudiera salvar a tu mundo.
La raíz del problema no venía exactamente de aquí.
Había fuerzas divinas en juego.
Sin embargo, en esta ocasión no intervino ningún dios conocido.
Estuve siguiendo una infinidad de líneas de probabilidad temporales, pero no conseguía nada.
Siempre quedaban vacíos en mis cálculos y en mis observaciones, incógnitas sin resolver.
Me sentía impotente, y tu mundo no era el único que se encontraba en peligro.
Hasta los dioses estábamos en peligro.
No podíamos vencer a nuestros adversarios: se mantenían ocultos y poseían el mismo poder que nosotros.
Hijos nuestros:
Tracé un plan, en varias líneas temporales.
Reuní entre mis viajeros a los que, tras pasar por pruebas casi mortíferas, estaban capacitados para entender mi plan.
Estos viajeros dimensionales, que se convirtieron en mis protectores, me ayudaron en esta tarea.
Los dioses estábamos ante una de las pruebas más difíciles a las que nos habíamos enfrentado, y lo peor estaba por venir.
Para evitar un rápido declive, teníamos que separarnos de una parte de nuestro conocimiento, y de nuestras debilidades.
La caja alberga ese saber divino. Esa parte de nosotros que debía llevarnos rápidamente a nuestra perdición.
Aunque es peligroso, este conocimiento, en las manos de un ser especial, el elegido, podría dar esperanza al mundo.
Pero los dioses teníamos que pagar un precio.
El precio del olvido.
Un mal creció en nuestro interior.
Un vacío imposible de llenar.
Una necesidad o, más bien, una laguna insondable.
Es esta laguna en nuestros recuerdos lo que hoy sigue envileciendo nuestras dimensiones.
Esta laguna es lo que hace que nos desentendamos del Mundo de los Doce.
Esta laguna es por lo que Sram se enfadó hasta el punto de perseguir a los Viajeros, pensando que le habían robado.
Esta laguna es lo que llevó a Yopuka a trasladarse a tu mundo.
No obstante, todos nosotros consentimos en que se confinaran y conservaran estos aciagos recuerdos.
Esperábamos a héroes capaces de desentrañarlos, así como de hacer el mejor uso posible de esta información.
Eso fue hace casi 200 años, cuando caímos ante la criatura de nombre Ogrest.
Sin embargo, esta laguna también ha evitado que entremos en una guerra divina que destruiría una infinidad de mundos.
Esta laguna permitió a nuestra más hermosa creación, tu mundo, sobrevivir más tiempo.Esta laguna un día podría salvar a tu mundo o, por lo menos, a tu pueblo.Pero aún no estás preparado.Aun así, debes abrirte al saber.Debe inundarte.Un vacío imposible de colmar
Una necesidad, o más bien una carencia, insaciable.Ve, abre las puertas de nuestros recuerdos, las puertas de nuestras pesadillas.
Deja que penetren en ti, imprégnate de ellos.
¡Recibe el saber olvidado de los dioses!