WakfuFamilia 3
Bworka
349 palabras
100%
Bworka
24 agusto – 22 septango
El protector de septango, Raval, siempre fue una persona triste y deprimida. No pasaba un día en que no tuviese negros pensamientos.
No obstante, hubo un tiempo en que este personaje intentó vencer a la melancolía casándose.
¿Qué mejor que unirse a una mujer para reducir a la nada el vacío de su alma?
Desafortunadamente, Raval no era un gran seductor y no sabía dónde encontrar a su elegida. Así que decidió dejarlo todo al azar y juró casarse con la primera mujer que se cruzara en su camino.
Se vendó los ojos, anduvo a ciegas y, al cabo de un rato, encontró una bworka. La inmunda criatura puso voz dulce y le preguntó al visitante qué deseaba.
Raval, al creer tener delante a una mujer, no lo dudó dos veces y se declaró: "He venido a casarme contigo", dijo sin rodeos y, luego, se retiró la venda para ver a su amada a la luz del día.
Cuando comprendió su error, ya era demasiado tarde: la bworka, encantada, se lo comía con los ojos.
Raval se dio cuenta de que tenía que ser listo para evitar el matrimonio.
Por lo tanto, empezó a cubrir de cumplidos a la criatura y, luego, le confesó que se había equivocado: "¡Ningún hombre, ni tan siquiera yo, es digno de tu belleza! ¡Eres tan encantadora y bella! Tu dulce rostro debería iluminar el cielo. De este modo, ¡todos podrían contemplarte!"
Dicho y hecho.
Raval hizo una constelación con el horrible rostro y nunca jamás pensó en el matrimonio.
Nativos del signo Bworka:
Los aventureros nacidos bajo el signo Bworka son especialmente inocentes.
Están dotados de un intelecto limitado y a menudo suele engañarlos gente malintencionada.
Cuando se percatan del engaño, ya es demasiado tarde.
En ese momento, se apodera de ellos la ira y son capaces de matar a cualquiera que esté a su alcance.
En pareja, los nativos de Bworka no son difíciles: serían capaces de casarse con el primero que venga, por miedo a que la ocasión no vuelva a presentarse.
por Yova Etna
24 agusto – 22 septango
El protector de septango, Raval, siempre fue una persona triste y deprimida. No pasaba un día en que no tuviese negros pensamientos.
No obstante, hubo un tiempo en que este personaje intentó vencer a la melancolía casándose.
¿Qué mejor que unirse a una mujer para reducir a la nada el vacío de su alma?
Desafortunadamente, Raval no era un gran seductor y no sabía dónde encontrar a su elegida. Así que decidió dejarlo todo al azar y juró casarse con la primera mujer que se cruzara en su camino.
Se vendó los ojos, anduvo a ciegas y, al cabo de un rato, encontró una bworka. La inmunda criatura puso voz dulce y le preguntó al visitante qué deseaba.
Raval, al creer tener delante a una mujer, no lo dudó dos veces y se declaró: "He venido a casarme contigo", dijo sin rodeos y, luego, se retiró la venda para ver a su amada a la luz del día.
Cuando comprendió su error, ya era demasiado tarde: la bworka, encantada, se lo comía con los ojos.
Raval se dio cuenta de que tenía que ser listo para evitar el matrimonio.
Por lo tanto, empezó a cubrir de cumplidos a la criatura y, luego, le confesó que se había equivocado: "¡Ningún hombre, ni tan siquiera yo, es digno de tu belleza! ¡Eres tan encantadora y bella! Tu dulce rostro debería iluminar el cielo. De este modo, ¡todos podrían contemplarte!"
Dicho y hecho.
Raval hizo una constelación con el horrible rostro y nunca jamás pensó en el matrimonio.
Nativos del signo Bworka:
Los aventureros nacidos bajo el signo Bworka son especialmente inocentes.
Están dotados de un intelecto limitado y a menudo suele engañarlos gente malintencionada.
Cuando se percatan del engaño, ya es demasiado tarde.
En ese momento, se apodera de ellos la ira y son capaces de matar a cualquiera que esté a su alcance.
En pareja, los nativos de Bworka no son difíciles: serían capaces de casarse con el primero que venga, por miedo a que la ocasión no vuelva a presentarse.
por Yova Etna