WakfuFamilia 3
*cuando te acercas a este diario, sientes un viento fresco acariciando tus manos. Crees que algo ha cambiado. Tus dedos
227 palabras
100%
*cuando te acercas a este diario, sientes un viento fresco acariciando tus manos. Crees que algo ha cambiado. Tus dedos pasan las páginas y tus ojos se dirigen hacia una entrada reciente que no debería estar ahí*
Querido diario:
Debo contar algunos hechos, algunos pensamientos en papel. Todo en mí está cambiando...
Han pasado varios años sin noticias de mis hijos que se marcharon amargados e ingratos. He olvidado nuestros conflictos y, probablemente, ellos también. Y mi hija menor murió, yo tuve que enterrarla. Me encerré en una rutina sencilla. Los días pasaron ante mis ojos. Ya nada importaba. Mi instinto de supervivencia hizo que me dejara llevar, me condicioné al vacío. Y hoy día nada me entristece. Si he tenido momentos felices en mi vida, probablemente los haya olvidado.
Pero recientemente, me sorprendí pensando en mi hermana. Recuerdo nuestras peleas infantiles, sí, pero también recuerdo las tartas de ñiamzama que comíamos y los libros de cuentos que leíamos. Recuerdo nuestros paseos por el campo y nuestro reencuentro con nuestra cariñosa abuela. Recuerdo las aventuras y las cabañas en el bosque y el...
¿Cómo pude haber olvidado todo? Los sentimientos de pena, de remordimiento y de duda han vuelto a anidar en mí.
La vida pasa muy rápido. La muerte llega tan temprano. Y la inseguridad se manifiesta. ¿Realmente tenía una hermana, o fue solo un sueño...?
Querido diario:
Debo contar algunos hechos, algunos pensamientos en papel. Todo en mí está cambiando...
Han pasado varios años sin noticias de mis hijos que se marcharon amargados e ingratos. He olvidado nuestros conflictos y, probablemente, ellos también. Y mi hija menor murió, yo tuve que enterrarla. Me encerré en una rutina sencilla. Los días pasaron ante mis ojos. Ya nada importaba. Mi instinto de supervivencia hizo que me dejara llevar, me condicioné al vacío. Y hoy día nada me entristece. Si he tenido momentos felices en mi vida, probablemente los haya olvidado.
Pero recientemente, me sorprendí pensando en mi hermana. Recuerdo nuestras peleas infantiles, sí, pero también recuerdo las tartas de ñiamzama que comíamos y los libros de cuentos que leíamos. Recuerdo nuestros paseos por el campo y nuestro reencuentro con nuestra cariñosa abuela. Recuerdo las aventuras y las cabañas en el bosque y el...
¿Cómo pude haber olvidado todo? Los sentimientos de pena, de remordimiento y de duda han vuelto a anidar en mí.
La vida pasa muy rápido. La muerte llega tan temprano. Y la inseguridad se manifiesta. ¿Realmente tenía una hermana, o fue solo un sueño...?