Los kuapas: observaciones e hipótesis.
Por Agra Tseki
La escritura de este libro se debe a mi fascinación por la especie de los kuapas. Esta nació durante mi primer encuentro con ellos... ¡Y vaya encuentro! Estaba trabajando en los arrozales cuando un montón de manitas me sujetaron con fuerza y me llevaron hasta una fuente de agua cercana. Al oír mis chillidos, un samurái vino a socorrerme e hizo huir a mis agresores, que resultaron ser... ¡un grupo de ocho kuapas! Ni siquiera podía verlos, me sostenían firmemente por encima de su cabeza y me impedían moverme. Todavía recuerdo el contacto con su piel húmeda y su risita cristalina cuando me agarraron... Desde ese día, no dejo de observarlos para desvelar los misterios de mis pequeños agresores. Nadie sabe con exactitud de dónde proceden esos niños del agua ni quiénes son sus padres. Pero, gracias a varios testimonios y a numerosas observaciones, he podido reunir algunos datos pertinentes, y comparto humildemente mis investigaciones.
I) Los diferentes kuapas
Existen 5 tipos de kuapas diferentes. Aunque todos son más pequeños que los doceros medianos, siguen siendo lo bastante imponentes como para aterrorizar a los pueblos enclenques como los zollos. Es importante recordar que, aunque puedan parecer lindos, no dudarán en agarrarte para ahogarte o para hacerte cachitos. ¡Así que ten cuidado!
Hasta la fecha, he podido distinguir 5 tipos de kuapas:
- Los kuanutos: Hostigan a sus enemigos con su cerbatana de bambú. Suelen huir y pelear a distancia.
- Los kukumis, que adoran los pepinos y los usan como auténticos maestros. Los utilizan para golpear cuerpo a cuerpo, pero también para curar a sus aliados.
- Los kuakais son magos extraordinarios. Se esconden para acercarse a sus víctimas y poder ahogarlas mejor. Solo llevan unos calzoncillos, para hacer el menor ruido posible.
- Los kuapatanes dedican su vida de kuapa a buscar el pepino más grande. Son glotones un poco lentos, pero extremadamente peligrosos. Mantente lejos de ellos en todo momento si no quieres morir antes de tiempo.
- Los kuamuráis se autoproclaman diestros con la espada. Prefieren pasar el tiempo fumando en pipa y dando órdenes a los otros kuapas en vez de entrenarse. No obstante, son muy rápidos y son capaces de manipular el fuego. Son seres difíciles de estudiar. Circulan rumores acerca de su presencia en el Valle de la Dama del Agua, pero eso no está confirmado aún... Hay que saber que, si durante un combate los kuapas pierden el agua que llevan sobre la cabeza, el dolor los cegará y eso hará que sean todavía más peligrosos. También se formará un charco en el terreno, lo que los ayudará a desplazarse y ralentizará a los doceros normales.
II) La sociedad kuapa
La sociedad kuapa sigue siendo un misterio para muchos de nosotros. Pero, observando un poco, es posible establecer hipótesis sobre su forma de interactuar entre ellos. Estas son algunas:
- Los kuapas son criaturas civilizadas. Se comunican entre ellos usando una lengua arcaica y siguen reglas de honor. Por tanto, es frecuente verlos saludarse con reverencias.
- Cada kuapa lleva una pequeña cantidad de agua sobre la cabeza. Para algunos, esa es la fuente de su poder. Pero, a mi entender, esa agua es más un indicador social que otra cosa. Un kuapa sin agua será abandonado por sus semejantes.
- Suelen reunirse mucho entre ellos para comer pepinos. Parecen tener sentido de la convivencia.
- Al parecer, algunos pueden comunicarse con los doceros, pero eso no está confirmado aún. (¿Quizás lo he soñado?)
- Otros parecen cautivados por objetos que han pertenecido a doceros desaparecidos. Aunque esto se parezca muchísimo a un rito macabro, el comportamiento de los kuapas es distinto en el sentido de que entran en una especie de trance cuando tocan objetos y parece que nada puede sacarlos de él, salvo una buena bofetada...
- Parece que no hay jerarquía entre los kuapas. Actúan de forma coordenada de manera instintiva. ¿Pero por qué tratan de eliminarnos?
- Nadie ha descubierto aún su nido, pero resulta evidente que duermen o descansan en un lugar concreto.
III) Los ataques
Como seguro sabrás, los kuapas no son conocidos por ser pacíficos. Aunque parezcan inofensivos, siguen siendo criaturas traicioneras que intentan por todos los medios ahogarnos cuando se presenta la oportunidad. La siguiente información hay que tratarla con pinzas: procede de testimonios de personas todavía alteradas por sus ataques, y la realidad puede diferir de su percepción de los acontecimientos.
- Los kuapas hieren a sus víctimas, pero muy pocas veces las matan en el acto. En general, intentan aturdirlas para poder ahogarlas más fácilmente.
- Atacan en grupo con cierta regularidad.
- Cuando uno de sus objetivos está débil, intentan secuestrarlo, y es imposible encontrarlo después. Suponemos que los desafortunados desaparecidos se encuentran en el fondo de las fuentes extrañas o en el escondite de los kuapas, sirviendo de acompañamiento a los pepinos.
- Algunas zonas son más de riesgo que otras: los arrozales, las aguas turbias y otras zonas de sombra. También se desaconseja quedarse solo, para evitar que un grupo agresivo sorprenda y acorrale a esa persona.
- Los kuapas heridos suelen huir. De momento, nadie sabe dónde van para curarse, pero su nido me parece su principal opción.
Espero de verdad que este libro te haya ayudado a sobrevivir más tiempo, a salvar a un amigo o, simplemente, a acostarte un poco más listo que el día anterior.
¡Ánimo!
Agra Tseki.