Cuentos y leyendas del bayou, volumen 2
La fuente de la juventud
El bayou alberga numerosos sucesos y leyendas extrañas y misteriosas. Es uno de los lugares místicos de los que habla esta historia.
Érase una vez un cruel cocodrail que sembraba el terror y la destrucción en el bayou. Durante años, el cocodrail estuvo aterrando a las criaturas del archipiélago de las Escamas. Pero la traicionera vejez fue alcanzando poco a poco al cocodrail, que tomó consciencia de los límites que la edad había impuesto a su cuerpo.
En una noche triste, cuando el cocodrail apenas lograba moverse en aquel imponente manglar, se encontró un pozo que había ignorado durante tantísimos años. El cocodrail se asomó al manantial y se llevó el agua a la boca.
Entonces, ¡se obró un milagro! Las escamas desgastadas y estropeadas del cocodrail mudaron en escamas duras y brillantes. Sus dientes se afilaron y el cocodrail fue recobrando poco a poco la fuerza y la vitalidad de antaño.
Pero, en su sed de juventud eterna, el cocodrail estuvo toda la noche bebiendo de la fuente. Cuando, una mañana, el cocodrail se asomó al manantial inagotable, descubrió un reflejo de lo más extraño. Al darse cuenta de que había alcanzado el tamaño de un simple lagarto, se asustó y huyó hacia el oscuro bayou. Ninguna criatura del archipiélago volvió a oír hablar del terrible cocodrail que había estado tantos años causando estragos en el bayou.