Investigación sobre las especies amenazadas de extinción
Anfibruto:
Los alquimistas lo han estudiado durante mucho tiempo por sus extraordinarios poderes regenerativos. Según nuestras últimas observaciones, su último hábitat natural se encuentra en las calas de Astrub. Se cree que la proliferación de pischis salvajes es la causa del declive de los anfibrutos, que se alimentan de los mismos pececitos marinos que ellos. También se sospecha que los anfiburbujas, sus formas larvarias, se comen unos a otros si no disponen de los nutrientes necesarios para su crecimiento.
Brasualabí:
Tiene un temperamento fogoso y no duda en enfrentarse a cualquiera que se acerque a su progenie, los cangruidos. Se sospecha que su comportamiento tiene su origen en las escenas de combate que presencia cuando aún reside en la bolsa marsupial de uno de sus padres. El gusto de estos animales cabeza loca por el combate es, potencialmente, la razón de su propio declive. Todavía se pueden encontrar brasualabíes en el Rincón de los Tofus cocinando los huevos de estos gracias a su propio calor corporal.
Sirokornio:
El sirokornio, animal muy discreto, tiene fama de aparecerse solo ante los puros de corazón, guiando a los viajeros perdidos con el ligero resplandor de su cuerno. En realidad, este rumor se debe a que se cazan los sirokornios por su cuerno y sus supuestas virtudes terapéuticas. A menudo se encuentran en brebajes de aniripsas que se venden en el mercado negro de Brakmar. Recientemente, parece que la familia Kultor ha visto un sirokornio en Tainela.
Tontapir:
Animal perezoso por naturaleza, le gusta remolonear a la sombra de grandes árboles. Su pequeña y ágil trompa le permite recoger semillas o bayas, aunque a veces se le atasca en lugares inesperados. En líneas generales, este herbívoro bastante masivo no teme a nada ni a nadie, salvo a su propia torpeza. Se dice que se puede encontrar un tontapir en el bosque de Astrub.