Nota de Teo Rhico
Querido y eminente colega:
Me ha causado una emoción particular haber conocido a tu asistente y que haya podido suministrarme las muestras de criaturas marinas. Aunque pueda parecer una aberración, creo haber encontrado una hipótesis sobre el origen de las rarezas que actualmente habitan el cementerio de Bonta. ¡Pero ojo al dato, querido colega!
No dudo de tus conocimientos para adivinar que la palabra «mediomuerto» te resulta familiar. Sin embargo, puede que aún no conozcas el de «corazón lívido». El origen de los corazones lívidos es un misterio, aunque seguramente procedan de la nigromancia de un ser cuyo nombre no pronunciaré. Esos corazones lívidos son los que han permitido la creación de los seres inmundos que ahora merodean por el cementerio de Bonta. El rumor de la presencia de corazones lívidos en en el Mundo de los Doce parece confirmarse...
¡Los mediomuertos no son simples cadáveres que han vuelto a la vida! Están dotados de una especie de conciencia primaria y son capaces de regenerarse. La vulnerabilidad actual de las criaturas presentes en el cementerio me hace pensar que su alejamiento de un posible corazón lívido los volvería seres menos peligrosos. ¡Una suerte para los milicianos que se encuentran allí!
Tu asistente debería llevar una piedra negra un tanto particular. Se trata de necrónix y por lo que sé es la única manera de poder confirmar mi hipótesis. Los mediomuertos son vulnerables a esta roca que parece ser que tiene el poder de petrificar a estos seres, impidiéndoles cualquier posible resurrección. Hay que asegurarse, cueste lo que cueste, del origen de estas criaturas marinas.
Saludos cordiales,
Teo Rhico