En busca de la inmortalidad
Volumen 3
19 de javián de 551
He empezado a perder la esperanza. Ya llevo en Frigost un año y ¡mis investigaciones no han avanzado! El frío ha provocado una reacción en mis pócimas, pero ¡falta algo! ¡Bah! ¡No consigo saber qué es! Me pregunto si no tendría que tomarme un descanso y ponerme con otro proyecto durante un tiempo, aunque solo fuera para cambiarme las ideas. ¡Quizás la solución aparezca luego por sí misma! Hace unas semanas, una persona importante de Frigost, un tal conde Kontatrás, me propuso participar en la construcción de una clepsidra gigante. Le gustaría que me encargara de supervisar la creación del líquido que la alimentará. ¡Es una oferta muy tentadora! Creo que voy a aceptar.
¡Mis investigaciones pueden esperar unos meses! ¡Estoy seguro de que algún día la inmortalidad llamará a mi puerta!
23 de javián de 551
Dejo a Kordis al cuidado de las plantas y del laboratorio. El conde me ha propuesto alojarme en su castillo, en la cima del monte Tórrido. Voy a construir allí un nuevo invernadero, más grande, y en él sembraré las semillas que llevo conmigo. ¡Estoy impaciente por empezar a trabajar en esa famosa clepsidra! Con un poco de suerte, descubriré algunas cosas interesantes que me permitirán alcanzar mi objetivo.
26 de javián de 551
Ayer por la noche llegué al castillo. Tuve un buen recibimiento por parte de Kontatrás. Hoy he conocido a tres maestros artesanos que participan en el proyecto. Hazieff Tarún me ha causado bastante buena impresión, aunque parezca un tanto ingenuo e idealista. El salteadorillo seguramente será un mocoso caprichoso, pero parece bueno con el bricolaje. En cuanto al último, un tal Klum, o Klim... No recuerdo haberme encontrado nunca con un tipo tan retorcido. Sin embargo, el conde fue a buscarlo a él, así que apuesto a que es muy competente en su ámbito. Voy a limitar mi contacto con él y evitaré darle la espalda.
17 de flovor de 551
Un nuevo recluta se ha unido a nuestro equipo: una xelor que se hace llamar Mizz Frizz. Al parecer, tiene talento con la forjamagia. Klim dio un silbido de admiración cuando la conoció, por lo que imagino que no es indiferente a sus encantos. Más le valdría concentrarse en su trabajo en vez de perder el tiempo organizando fiestas libertinas. De todas formas, parece ser que la xelor solo tiene ojos para Kontatrás. Bueno, mejor dicho, solo tiene «ojo», ya que el frío le congeló una parte de la cara y la dejó tuerta. No parece que le afecte mucho esta mutilación... Hay que decir que no necesita llevar máscara.
20 de flovor de 551
Mientras me daba mi paseo matutino, me crucé con unos taponanos que estaban inspeccionando la muralla. El conde ha firmado un acuerdo con ellos, creo que quiere incluirlos en nuestro proyecto. Espero que no nos den problemas. Yo los encuentro un tanto ruidosos y ordinarios... Espero que no se alivien en mis plantaciones después de tomarse unas jarras de cerveza. Si lo hacen, ¡mis alquimilusionistas los van a enseñar a respetar la propiedad ajena!
3 de aperirel de 551
Esta mañana me he encontrado los cuerpos congelados de dos obreros. Esos imbéciles quisieron mover un depósito de líquido refrigerante sin tomar las precauciones necesarias... Voy a tener que ocultar el incidente si no quiero que me acusen de ser laxista con las medidas de seguridad. No tengo tiempo que perder con estas tonterías: ¡tengo muchísimo trabajo! Con un poco de suerte, nadie los echará en falta.
15 de maisial de 551
Hazieff Tarún estaba especialmente entusiasmado en la reunión semanal. Parece ser que ha conseguido encontrar un modo de dominar el calor del volcán para alimentar los engranajes de la máquina. Tenemos que ponernos de acuerdo para que los fluidos de la clepsidra se mantengan a baja temperatura, pero parece algo factible. El proyecto avanza a pasos agigantados... ¡Ya no hay ninguna duda de que se está materializando!
27 de octobrero de 551
Llevo ya una buena temporada sin escribir nada en mi diario. ¡He tenido tanto trabajo! He conseguido estabilizar la mezcla de los fluidos de la clepsidra. Quedan algunos detalles por arreglar, pero soy optimista. Deberíamos estar en condiciones de activar la máquina a finales de año, cuando llegue el invierno. Si todo sale como está previsto, ¡cambiaremos el curso del tiempo, y el de la historia! Los frigosteños están en los albores de una nueva era. Muy pocos de ellos son conscientes: se comportan como un rebaño de jalatines. Menos mal que hay gente como nosotros, visionarios, genios, mentes brillantes que obran para liberarse del yugo de la naturaleza. Ahora todo me parece posible. El secreto de la inmortalidad... Está a mi alcance, ¡estoy convencido!