Dofus Codex
Volver a la biblioteca
Dofus Touch

Cuarto villancico de Nawidad

por Carol Nawidad543 palabras
100%

En el primer villancico de Nawidad, se cuenta que Nicolás, el fabricante de juguetes, se arruinó por culpa de un hombre de negocios sin escrúpulos que llevó el taller de los duendes a la bancarrota y que echó a Nicolás de su propia casa. Pero, ¿qué pasó con aquel hombre con tan oscuras intenciones?


Iván Yansedaki era un alquimista insoportable que había hecho fortuna al crear un brebaje presuntamente milagroso: la CocaCarol, «La bebida más fresquita». Este elixir con múltiples propiedades ̶ la mayoría dudosas ̶ lo consumían habitualmente los frigosteños. Se servía con hielo, algo muy práctico dado el clima de la isla.

Siempre preocupado por aumentar su montón de kamas, Yansedaki le propuso a Nicolás Nawidad que se asociara con él. ¡Ah, si todos los niños de Frigost pudiesen beber CocaCarol! ¡Sería un negocio redondo!

Pero Nicolás ya tenía un socio: Scooger, un contable al que nadie se la podía jugar. Se dio cuenta en seguida de que Yansedaki era aún más tacaño que él, y rechazó en seguida la proposición del riquísimo alquimista.


Furioso por haber sido rechazado tajantemente, Yansedaki decidió vengarse. Llegaron a sus oídos rumores sobre que Chanta Klaus había abierto una filial en un oscuro bosque. Se puso en marcha... y se topó cara a cara -o más bien cara a morro- con una horrible criatura.

Tras algo parecido a una conversación que imaginamos algo tensa, Yansedaki y el monstruo come niños descubrieron que tenían un punto en común: una profunda antipatía por Nicolás Nawidad y los buenos sentimientos. No hizo falta mucho más para que estos dos despreciables personajes llegasen a encontrar un acuerdo.


Yansedaki decidió invertir una parte de su fortuna para crear una sociedad anónima que le hiciera la competencia a la de Nawidad. Al privilegiar la cantidad en detrimento de la calidad, consiguieron hacer regalos a todo el mundo, incluso a los peores diablillos, monstruos errantes y estafadores de la peor calaña. Hasta los bots sin cerebro hubiesen obtenido uno si los hubiese habido en Frigost. Los regalos venían «de la parte de Chanta Klaus, el único y verdadero Papá Nowel».

El monstruo se apropió una nueva identidad, la de Chanta Klaus. Gracias a esta estratagema y un disfraz, pudo hacerse pasar un falso Papá Nowel y salir del bosque.


El plan diabólico funcionó. La pequeña empresa de Nicolás Nawidad no podía luchar contra los métodos de Yansedaki. El viejo artesano tuvo que cerrar el negocio y vender su casa. Y para colmo de males, la intervención de Djaul arrancó su tierra natal y la envió a errar por los mares helados, lejos de los niños de Frigost que poco a poco le olvidaron...


Con Nicolás haciendo un largo crucero, Yansedaki podía estar satisfecho de su venganza. Repartir regalos ya no tenía interés... ni era tampoco rentable. Así que puso fin a su actividad de fabricante de juguetes de baja calidad. Y puesto que Chata Klaus ya no está para aterrorizar a los clientes reticentes, los negocios de Yansedaki fracasaron. Las ventas de CocaCarol se estancaron, para luego hundirse. Yansedaki decidió desaparecer; se fue con un buen saco lleno de kamas y jamás se volvió a hablar de él. Algunos dicen que intentó encontrar al conde Kontatrás para proponerle un negocio de aúpa...

También en otra fuente