La receta de la filtunga
o el empacho del zampávoro.
Prefacio: p. 3
La cama de fresas salvajes: p. 5
Preparar el paladar: p. 6
El plato principal: p. 7
La guarnición: p. 8
La salsa: p. 9
La bebida: p. 10
Prefacio de Mus Buf
He viajado por todos los rincones a los que es posible viajar en el Mundo de los Doce: desde el oscuro bosque de la isla de Grobe hasta las brumas de las landas de Sidimote. De estas maravillosas comarcas guardo innumerables recuerdos. Pero lo más importante es la sensación que me ha acompañado a lo largo de mis periplos. Sensación que poco a poco se convirtió en una idea que, cuando volví a casa, plasmé en una receta de cocina. Porque yo soy cocinero y, desde hace más tiempo del que puedo recordar, aprecio la buena carne y me encanta preparar platos sorprendentes.
Todos estos viajes me han enseñado tantas recetas que nunca podré prepararlas todas. Pero eso no importa, porque he alcanzado el apogeo del arte culinario. Mezclando cuidadosamente cantidades precisas de ingredientes, he creado el más delicado de los platos. Mejor, y me permito la arrogancia de creerlo, que la mítica empanada. Lo he llamado «filtunga», nombre que le dio un pandawa que fue el primero en probar el plato.
Aunque no sepa el significado exacto de esta palabra de dialecto autóctono, supongo que se trata de una especie de grito de satisfacción. Muy a mi pesar, no he podido preparar este plato una segunda vez, ya que los ingredientes son muy raros y es difícil reunirlos todos.
La filtunga - La cama de fresas salvajes
Antes de comenzar la preparación del plato en sí, es conveniente evitar el contacto con el recipiente en el que lo vamos a poner. Para ello, hay que recubrirlo con una gelatina de frutas. La única que va bien con este plato es la gelatina de fresa. Aunque es posible comprar la gelatina ya preparada, si queremos hacerlo nosotros mismos, utilizaremos fresas frescas y caramelo de azúcar de cebada.
En esta etapa, se recomienda mantener alejados a los niños, si no quieres encontrarte tu plato lleno huellas de manos y de lametones.
La filtunga - Preparar el paladar
La filtunga es un plato rico, por lo que es indispensable preparar el paladar a esta explosión de texturas y de sabores. Después de haber comenzado el plato con una base de gelatina de fresas, lo recubriremos con lonchas finas de hocico aderezado con un chorro de zumo de limón. A continuación, le echaremos unas cuantas bamgas que absorberán el excedente de limón. Esta mezcla de hocico-limón-bamgas acostumbrará el estómago al festín que le espera. Además, añadirás una estrella extra a tu menú.
La filtunga - El plato principal
Una vez colocada la cama de golosinas, hay que cocer la carne. La mejor cocción es la que se obtiene quemando madera de Abráknido Ancestral en un horno de piedra de Crujidor Legendario. Es cierto que estas condiciones son difíciles de reunir, por eso, un horno clásico de calidad será suficiente. Preparamos unos buenos trozos de dragocarne y los ponemos a hervir en aceite de nuez. La dejamos hervir durante dos minutos hasta que el olor se parezca al de las axilas de un bwork.
Sacamos la carne de su baño de aceite y la escurrimos ligeramente. A continuación, la colocamos en el plato que acabamos de preparar.
La filtunga - La guarnición
La parte más sencilla de este delicado plato es la preparación de la guarnición. Es necesario respetar la receta, porque es la única guarnición que le va bien a este plato. Lo único que hay que hacer es preparar un puré a base de patatas, hojas de enchalada, flores de zampávoro y kralamares. Aplastamos con la mano las patatas cocidas y le añadimos las flores de zampávoro. Cuando el puré esté listo, lo esparcimos sobre la carne y lo completamos con hojas de enchalada y algunos kralamares crudos.
La filtunga - La salsa
La carne, al cocinarla, no suelta apenas jugo, por lo que habrá que preparar una salsa. La única que va bien con la filtunga es bastante fácil de hacer. Primero, fundimos unas onzas de chocolate negro. Mientras tanto, rehogamos unas cebollas en la sartén y exprimimos algunas berenjenas. Cuando el chocolate se haya fundido, le añadimos cebolla frita y zumo de berenjena. Dejamos que se mezcle todo bien hasta conseguir un hermoso color violáceo. Para terminar, le echamos unas cuantas semillas de sésamo a la salsa.
La salsa está lista para echarla sobre los bistecs de dragocarne.
La filtunga - La bebida
El plato está listo para degustarlo. Sin embargo, toda comida que se precie debe ir acompañada de la bebida adecuada. Solo he probado una que a mi parecer va bien con la filtunga: un frasco de Pandapiler de la buena. Su color y su finura incomparables harán las delicias de tus invitados. Aunque hay que tener en cuenta que se trata de un brebaje para paladares experimentados. Por lo tanto, ¡presta atención a la cantidad que consuman tus comensales!
¡La filtunga ya está lista! Servir tibia.