Crustoral
Los Signos del Codiazo - Tomo IV

Crustoral
22 juninsidor – 21 juliero
Se cuenta que, de vez en cuando, la diosa Feca bajaba al mundo para descansar. También se dice que le gustaba mucho la isla de Otomai, por sus playas y arrecifes de coral. Allí, podía bañarse en aguas turquesa, sin miradas indiscretas ni nadie que la molestase.
Un día, cuando tomaba el sol tumbada en la playa, vio un crustoral entre el resto de valvas. Observó al animal y su gran caparazón, la diosa lo encontró muy gracioso. Se dijo que sería un buen compañero, que simbolizaba perfectamente la idea de protección. Quiso atraparlo para hacer de él su emblema, pero el cangrejo no tardó en oponer resistencia: disgustado por que le hubiesen despertado, se acercó al pie de la diosa y le dio un pellizco en el dedo gordo. Feca dio un salto de sorpresa, furiosa por que le hubiera herido, y se puso a correr tras el crustáceo. Atrapó su bastón y le dio tal golpe que el crustoral salió volando hacia el cielo. Luego, cuando se calmó, se puso a masajearse el pie dolorido.
Un rato más tarde, la diosa se volvió a tumbar para broncearse. Cuando el día tocaba ya su fin y cayó la noche, vio con sorpresa que una nueva constelación se había formado. Era el crustoral que ella, enfurecida, había propulsado más allá de la estratosfera. Así, en un cielo estrellado, fue como el crustoral, muy a su pesar, acabó ocupando un sitio.
Nativos del signo Crustoral:
Los aventureros nacidos bajo el signo Crustoral son de naturaleza tímida. No dudan en forjarse una coraza para protegerse de las malas sorpresas de la vida. Prefieren los rodeos a las líneas rectas, y evitan las situaciones susceptibles de ponerles en peligro.
En pareja, como en la vida, los nativos de Crustoral son prudentes. Buscan protegerse y rara vez tienen confianza en alguien. Para seducirles, solo hay un modo: pegarles un pellizco en el corazón. Ese es el único modo de hacerles salir de su caparazón.