El Reloj de Arena de Xelor
Guía de clase para tener clase
Presentación
A todos les llega la hora
Los devotos de Xelor veneran todos los mecanismos que dan la hora: carillones, relojes, esferas y otras clepsidras. Consideran que los instrumentos para medir el tiempo son una encarnación del mismísimo dios Xelor. A menos que sea que los fieles vean en dichos mecanismos la reencarnación de sus ancestros... Los eruditos todavía no encuentran una explicación a tan extraño culto. Porque los xelors juegan con el tiempo como buenamente les parece. ¡Si hay alguien que no necesita péndulos, son ellos!
Por quién doblan las campanas
Los fieles de Xelor protegen su cuerpo con vendas para no sufrir los estragos de las distorsiones temporales. Su arte es peligroso por más de una razón. El más mínimo intersticio entre dos vendas podría provocar un terrible incidente: si una parte de su anatomía no está cubierta, ¡no viajará en el tiempo a la misma velocidad que el resto del cuerpo! Una pequeña distracción puede costar muy cara, así que ahora entendemos por qué no suele haber exhibicionistas entre los xelors...
El Xelor es a menudo popular entre los grupos de aventureros porque aumenta su capacidad de reacción.
Culto a Xelor
El dios Xelor
Xelor es el maestro del Tiempo y guardián del Reloj Divino que cuenta el tiempo del mundo. Posee una doble cara que disimula con un sombrero cornudo y su martillo es la marca del infinito.
¡Tiene un aspecto muy amenazador! Y ciertamente le es algo útil ya que sin ella los demonios de las horas, que no cesan de jugar con el tiempo para matar el aburrimiento, serían incontrolables. Al igual que sus discípulos, se viste con vendas pero las suyas se deshacen en polvo (temporal) al más mínimo gesto...
El templo de Xelor
El templo de Xelor se encuentra en una ubicación excelente. A pocos minutos del centro de Amakna, ofrece toda clase de comodidades para facilitar la vida a los discípulos de Xelor: biblioteca, banco, plaza del mercado, sin olvidarnos de la taberna, famosa por su cerveza y su animada vida nocturna. Al este del templo, el puerto de Madrestam ofrece viajes a la isla de los Wabbits a los xelors con ganas de aventura. Los más caseros se quedan en el templo a reponer fuerzas entre los relojes y péndulos de todas las formas y colores que decoran el interior del edificio. ¡Estos xelores piensan en todo!
Expresiones típicas - Hablar xelor
La aguja está en la manteca: se dice de una situación muy complicada.
Te ha llegado la hora: respuesta de intimidación, o presagio, dependiendo del poder del xelor en cuestión. Es similar a:
Por quién doblan las campanas: designa la hora de defunción, que no hay que confundir con «por quién doblan las serranas», que es ganar peso.
Poner los péndulos en hora: poner las cosas en su sitio, dejar las cosas claras.
La hora 25: dejar para más tarde. «Eso ya lo veremos en la hora 25».
Nadie se equivoca nunca del todo. Incluso un reloj parado da la hora correcta dos veces al día: perla de filosofía xelor.
Es más fácil que un crujidor entre por el ojo de una aguja que Djaul entre en el reino de Xelor: se dice de un caso desesperado.
Ya eches un vaso o las aguas del mar Rano sobre el ojo de una aguja, siempre pasará solo una gota: no hay que hacerse ilusiones. Ser modesto.
El reloj es un buen invento para recordar la hora de las comidas: magnífica prueba de la capacidad de observación de los xelors.
Un mecanismo redondo no encaja en un reloj cuadrado: dicho de otra forma, lo que es imposible es imposible.