Se busca: Simbadás

Con el fin de montar un espectáculo de circo, los bandidos del Magik Riktus acudieron a la isla de Otomai para capturar mufafahs, que serían los elementos clave de su función. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que no había nada en todas las landas de Sidimote que pudiera servir de alimento a sus bestias. Como no querían perderlas, les dieron la carne de la fauna local. Scorbutos y kólerats no casan bien con el estómago de los mufafahs, lo cual les sentó fatal. Uno de ellos, el pequeño rey Simbadás, solo le hacía caso a la feroz domadora Akuna Matata. Pero eso no le impidió comerse un brazo de esta, seguido de una pierna y, luego, el resto. Desde aquel día, ningún bandido del clan Magik Riktus se atreve a importunarlo; se pasea libremente y, como buen rey, aplica su ley.
RESUMIENDO
Simbadás vigila de cerca los grandes ejes brakmarianos del camino de las caravanas, con la esperanza de comerse a algún transeúnte.
Se busca porque son ya varias las carretas comerciales que han llegado a la ciudad negra sin comerciante.
Tiene pendiente una pena de prisión en el castillo de Amakna.
Su captura está reservada a los aventureros a los que les gusten los miaumiaus.