Se busca: Sam Sagás

Sam Sagás era un jardinero emérito. Los más grandes de este mundo requerían sus servicios, por lo que no le quedaba ni un minuto para cultivar su jardín privado... Al sentirse desatendida, su mujer, Rosa, lo abandonó durante una de sus numerosas ausencias llevándose a sus trece hijos con ella.
Cuando, de vuelta a Bonta, comprobó que su casa estaba vacía, Sam se sumió en una depresión. Empezó a beber y simpatizó con una arakna, la única criatura que no abandonó el domicilio conyugal. Al poco tiempo, dejó de responder a las solicitaciones y de cumplir los compromisos que tenía contraídos por contrato. A partir de entonces se dedicó a la rapiña. Sin sus cuidados profesionales, muchos jardines se fueron echando a perder.
RESUMIENDO
Visto en las praderas de Astrub.
Condenado a cárcel por préstamo de anillo único y abandono de puesto.
Su captura está reservada a los milicianos que hayan terminado su primer entrenamiento.