Se busca: Nono el Wobot

Pork Hetebas Ulises le regaló Nono el Wobot a su hijo Max justo antes de su partida, que nunca llegó a producirse. Como no podía costear el consumo voraz de este personaje, Pork Hetebas lo vendió a un mercader itinerante. Este mercader lo revendió a su vez a un artificiero de Bonta, cuya casa abandonó Nono a toda mecha no sin antes robar pólvora. Su huida lo llevó hasta la ciudad de Brakmar, donde aprendió que no había que jugar con explosivos cerca de fuentes de magma.
La milicia lo está buscando desde que redujo a cenizas un ala del dormitorio y el almacén de dulces. Saltó al primer barco con destino a la Isla de los Wabbits.
RESUMIENDO
Se esconde en el islote La Cowona.
Condenado a cárcel por ensayos armamentísticos no autorizados en edificios públicos.
Su captura está reservada a los milicianos que hayan ingresado en una orden.