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Dofus 3

Los siete clanes

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... Y el Forjador les dio vida a los Primeros dándole golpes con el martillo al yunque de los dioses. Los siete taponanos, todavía enrojecidos por el fuego creador, se miraron con recelo y, de común acuerdo, se dispersaron para fundar cada uno un clan y reinar sobre las hijas y los hijos de las montañas.

Los Barbamundo se instalaron bajo la sierra al este de Cania. Desde allí, extendieron su reino y se perdieron en sus sueños de conquista. Su lema: Dignidad, tenacidad, pilosidad.

Los Cabeza Dura establecieron su domicilio en las profundidades del monte Nula, al oeste de las llanuras rocosas. Descubrieron los poderes de la arkapiedra y se convirtieron en hábiles artesanos. Su lema: La unión hace la forja.

Los Botafuego cavaron galerías en los flancos de los volcanes de Sidimote. Desenterraron minerales de una calidad inusual, que les permitieron fundir nuevas aleaciones. Cuenta la leyenda que ellos son los creadores del grithril. Su lema: De mina en mina.

Los Vientrepiedra poblaron las vastas cavernas de la montaña de los crujidores. Celebraron un pacto con los gigantes de piedra, jurando proteger las joyas que duermen en la oscuridad. La guerra que los enfrenta a los bworks y a los goblins parece eterna. Su lema: Duro como la roca.

Los Martillelo atravesaron el mar Kantil y pusieron sus yunques bajo el monte Tórrido. Estos herreros experimentados no dudaron en capear el corto aunque rudo invierno frigosteño para crear obras únicas. Se reían del frío; la maldición de Djaul hizo que perdieran la sonrisa. Su lema: Por el hielo y por el fuego.

Los Verdín eligieron vivir en la montaña de los koalaks. Durante milenios, se enfrentaron a los pueblos hostiles de una región salvaje. Fueron el último baluarte de los taponanos frente a los ejércitos del Sangriento Señor de Jade. Después de la batalla de Astrub, juraron proteger a los doceros de la crueldad de los cocodrails. Su lema: Jamás duerme.

Los Blancabirra se establecieron al norte del Bosque de los Pinos Perdidos. Se los consideró durante mucho tiempo como los mayores cerveceros del pueblo taponano, y conocieron un destino trágico: su clan fue diezmado durante la guerra de las ciudades. La muerte del rey de reyes llevó al fin de los Blancabirra. Su lema: El consuelo en el amargor.

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