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Dofus 3

Los paztekas: tradiciones y anécdotas

Cuaderno del explorador

por Marcos de Azín869 palabras
100%

Los paztekas: tradiciones y anécdotas



A los discípulos de la diosa Ocra los llaman padaz. No se sabe si es a causa de su ingenuidad o debido a su gusto pronunciado por la compota.

El dios principal de los paztekas es Kwetzakotlek. Su palacio ardiente se encontraría en la cima de un volcán. Su relación con Colissiba, el legendario rey de los serpiplumas, está por demostrar.

Los enemigos ancestrales de los paztekas son los diriloz (cocodrails). Dirilo que se encuentran, dirilo que tienen que matar (y eventualmente transformar en bolso o en alfombra de baño).

Y, aunque son sus enemigos, los paztekas comparten con los diriloz el gusto por los sacrificios. El color azul estaría asociado a esta práctica un tanto bárbara. Un etnólogo de dudosa reputación aseguró que esta costumbre explicaría por qué no hay pektufos en la isla de los paztekas.


Para la mayoría de los paztekas, es obligatorio llevar máscara. Maquillarse es lo mínimo: salir sin cubrirse la cara es una infamia castigada con la muerte por ingesta de setas. Esta prohibición se asemeja a los preceptos de los zobals: por eso, los eruditos emitieron la hipótesis de la posible relación de parentesco entre los dos pueblos.

En los rituales religiosos pazteka, el oro se asocia al Padre Tikka (sol) y la plata a la Madre Shibal (luna).

El régimen alimenticio de los paztekas se constituye principalmente de pescado y fruta. El régimen alimenticio de los diriloz se constituye principalmente de paztekas y fruta. El régimen alimenticio de las chaklaz (piraniaks) se constituye principalmente de paztekas y diriloz.

La pazteka (sandía) es una fruta sagrada para los paztekas. Según algunas creencias, estaría relacionada con una criatura llamada Kadirilo Shibal (la Madre Escamosa). Ingerir una gran cantidad de paztekaz permitiría tener visiones proféticas de futuro (y produciría unas increíbles ganas de orinar detrás de un arbusto).


La malavin (gaviota) es un pájaro al que más vale no molestar si no se quiere tener serios problemas: desde una deyección que aterriza por desgracia sobre la cabeza hasta una mala suerte crónica que se transmite de generación en generación. Según un proverbio secular, una malavin satisfecha puede cambiar el mundo. Su «¡Jek!» es al mismo tiempo temido y esperado por todos los pescadores paztekas (y los propietarios de barcos, en general).

Parece que los paztekas conocen el zofiau (gupin), aunque el origen de este primo de los güinos de la isla de Frigost. Según cuenta una leyenda, el zofiau sería capaz de Vina Krosmoz krousti (romper el Krosmoz) si no se le vigila. Se desconoce el origen de este mito tan aterrador.

De forma general, a los paztekas no les gusta el color berk (verde). Puede que sea a causa de todos los peligros que abundan en la jungla que cubre una parte de su isla. Un rumor (no demostrado) afirma que los jóvenes paztekas son alérgicos a las verduras verdes.


El pueblo omin (koalak) habría ayudado a los paztekas en ciertos acontecimientos de su historia. El jon omin (koalak sanguíneo) es famoso por su capacidad de completar el trabajo de diez individuos, además de por su amor sin moderación por las bebidas lupuladas, los kaztekz (un tipo de sombrero con visera) y los juegos de palabras de mal gusto.

El paztaga es una bebida ritual del color del sol, que se consume cuando hace calor. Iría de la mano con la práctica de un juego de pelota con reglas cambiantes basadas en la mala fe y la capacidad de los participantes de exagerar la realidad.

Para los paztekas, las plumas de dodu (dodanorak) son más preciosas que el oro. También son más cómodas si se usan como relleno de colchón.

Cuenta una leyenda que un explorador pandawa habría inventado el chocolate tras compartir una bebida amarga y especiada con un pazteka. Parece ser que dicho explorador era un ancestro de Stayfun Bonnawa.


Un mito cuenta que existe una ciudad con las calles pavimentadas con oro, más allá del mar Kantil, y cuyos habitantes son cocodrails con máscaras. Cualquier anutrof podría volverse loco con solo ver esta maravillosa ciudad.

Los paztekas odian a los kakapikez (moskitos), a los que aplastan sin remordimientos en cuanto pueden. Parece ser que un alquimista pazteka habría creado un gas capaz de erradicar a esos dañinos insectos, que se puede propagar por el aire gracias a un ingenioso sistema que hace hervir líquido a determinadas horas de la noche. El progreso no tiene límite.

Al contrario que los moskitos, las araknaz (araknas) tienen el indulto de los paztekas, ya que las consideran criaturas útiles. Sin embargo, a partir de un cierto tamaño, se tolera hacer una arakna papilla.


Los paztekas habrían creado un calendario cíclico complejo basado en los movimientos de los planetas del Krosmoz, los puntos cardinales y el espacio-tiempo profético. Aunque al parecer habrían acabado abandonando este sistema de datación porque no conseguían entenderlo. Además, ver cada año aparecer en el calendario el final del mundo habría resultado muy monótono. Nadie sabe si la diosa Mahiya tiene algo que ver en este tema.

Si hacemos caso a ciertos eruditos un tanto fantasiosos, los paztekas son los inventores de los keromalas, los bistekos, el saxixoseko y karakul.

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