Las buenas y menos buenas profecías de Senga Adalahcal, escriba
El largo desiembro tendrá repercusiones tan pesadas como el martillo de Silvosse.
Numerosos mortales perecerán, abatidos por las batallas, la hambruna, las epidemias y los malos tratos infligidos por amos crueles. Jiva se convertirá en la protectora de javián y Sacrógrito se hará un hueco en la cima de Inglorium.
Pero este interminable mes de invierno, descomunal, glacial, no será más que una ínfima consecuencia, una gota de sangre ácida en el océano de un desastre mucho mayor.
La disonancia de los dofus provocada por Djaul será el acontecimiento que conmocione el orden del mundo.
Una pesadilla que quitará el sueño a los doceros.
El mal se extenderá, poco a poco, brutal e insidioso. Las dos ciudades se enfrentarán en una guerra sin piedad.
Luego llegará la época de los devastadores, que sembrarán el caos y prepararán la llegada de los jinetes, anunciando el Selocalipsis.
De este modo, los Seis, portadores de esperanza y armonía, serán el principio del fin.