SRAM

El Señor de las Tinieblas
La Mala Sombra
El Gran Malvado
La Alimaña con Maña
Sus mandamientos:
Respetarás el arte funerario y no escupirás en las tumbas.
Te desplazarás con precaución para no perder ningún hueso.
No dudarás en hacer sacrificios.
Pondrás cara de entierro en todo momento.
Cuando estés desanimado, buscarás consuelo en las sombras y en la oscuridad de la noche.
En la taberna, tendrás cuidado de sentarte siempre con la espalda a la pared.
Actuarás como alma en pena.
Provocarás situaciones para pasar a cuchillo.
No caerás en tus propias trampas.
Malgastarás sin contar el dinero de aquellos a los que robaste.
Si no respetas estos preceptos, como penitencia te verás obligado a actuar a plena luz del día y a no asustar a los niños durante varias semanas.
Sus divinos atributos y accesorios:
La daga sacrificial
El cráneo (huesudo, pero siempre sonriente)
Símbolo de sus discípulos:
La sombra
¡Alabado sea Sram, el dios de alas membranosas!