Diario de Siv Striknos
Día 7 antes de la expedición
Estamos casi listos. Esta vez, seremos unos diez los que iremos en busca de las fuentes del viento de Miseria. Sabemos que probablemente sufriremos pérdidas, pero es por el bien del resto del pueblo.
Día 5 antes de la expedición
Kabrab ha anunciado que no terminará a tiempo. Puede ser que tengamos que esperar uno o dos días más si queremos que termine la fabricación de las máquinas electromagnéticas. Esa idea que ha tenido de añadirle mineral raro para volverla más potente... Sigo pensando que habría sido suficiente con fabricar más para garantizar la estabilidad del sistema, pero Walteg Percipia ha sido categórico: se necesitan tres máquinas, ni más ni más ni menos.
Día 1 antes de la expedición
No sé cómo lo han hecho, pero gracias a la ayuda de Sve Siesta han conseguido terminar de fabricarlas. ¡Hasta han tenido tiempo de fabricar una cuarta de emergencia! De este modo, partiremos mañana al amanecer. Estoy nervioso e impaciente a la vez. Por fin nos desharemos del viento. Al fin podremos llegar al oasis.
Expedición - día 1
Qué decepción. Hemos recorrido kilokámetros en el desierto para nada. Sospechamos que una de las fuentes del viento se encuentra en los alrededores de la cueva abandonada, pero no hay nada. Sin embargo, tras haber montado nuestro campamento, hemos pasado un rato muy agradable todos juntos. Korokal se ha puesto a dar volteretas y a cantar a todo pulmón. Es un recuerdo que no olvidaré nunca.
Expedición - día 2
Hoy hemos perdido a tres de los nuestros. Como me lo temía, no debíamos tomarnos la inestabilidad de las máquinas a la ligera. Una de ellas ha tardado más tiempo que las otras en arrancar...
Dejamos la cueva en dirección este y ¡hemos acabado encontrando una de las fuentes! Tras instalarnos, hemos activado una de las máquinas. El viento se nos ha vuelto inmediatamente en contra. La máquina se ha sobrecargado y ha explotado. Tenemos que volver mañana, me asusta pensar en lo que nos deparará el futuro.
Expedición - día 3
Es un fracaso, un tremendo fracaso. Hemos tratado de aguantar una vez activadas las máquinas. Éramos optimistas. El encendido había sido perfectamente sincronizado, solo teníamos que aguantar el choque. ¡Pero el viento era demasiado fuerte! Uno de nosotros ha tenido que hacerle frente par distraerlo.
Lame ha tratado de curar a los heridos, pero ha sido en vano. Solo quedamos él y yo. La fuente, por su parte, sigue estando de maravilla. De los cuatro lugares que habíamos identificado para encontrar la fuente, el primero era incorrecto y el segundo nos ha diezmado. No sé lo que se encuentra al sur ni al oeste, y tampoco a qué peligros habrá que enfrentarse para conseguir destruir las fuentes del viento.
Por lo demás, estoy bastante avergonzado. Lame ha decidido volver al pueblo, pero yo no he podido hacerlo. Sin duda volveré a la cueva...