Scorbuto
Los Signos del Codiazo - Tomo VIII

Scorbuto
23 octobrero- 21 novimiembro
Brumario, el despiadado protector de novimiembro, es un ser taimado, pérfido y perverso. Provocar el caos, crear confusión: eso es lo que mayor placer le causa y su única satisfacción. Un día, llegó a querer crear problemas en la bóveda estrellada. Eligió un scorbuto agresivo y venenoso y lo propulsó hasta el cielo con una ráfaga de viento frío.
Esto creó un enorme alboroto en el Codiazo: los signos se agitaban como tofus piando. El scorbuto aterrizó sobre Jalató que, de una coz, intentó romperle el cuello. Minotauroro, furioso porque le hubiesen molestado, alzó sus puños e intentó espachurrarlo. El scorbuto se dio a la fuga y se fue al lugar de Dopeuls, pero estos le persiguieron dándole patadas, ya que querían estar solos. De rabia, intentó atacar a Crustoral, pero no pudo medirse contra sus grandes pinzas. Miaumiau, al verle, se puso a maullar de miedo, tan fuerte que el scorbuto parecía confundido. Titubeando, llegó a casa de Bworka, pero le entró el pánico al ver su cara. Armado con su bastón, Kilibris le obligó a retroceder y le cortó el camino para que se quedase donde estaba. Entonces, de rabia, dejó escapar un jadeo y se transformó en estrellas.
Así fue como encontró su lugar en el cielo, a la izquierda de Kilibris y de su inseparable bastón. Incluso hoy, intenta de cuando en cuando atacar, pero su vecino lo mantiene a raya.
Nativos del signo Scorbuto:
Los nativos de Scorbuto son unos bichos malos con una inteligencia venenosa. En cuanto pueden romper el orden establecido, corren que se las pelan. Si charlas con ellos siempre te lanzarán pullas y hacen gala de su agudeza en cuanto tienen ocasión.
En pareja, los scorbutos son tan despiadados como en la vida. Actúan con su pareja como lo harían con su presa: una vez le ha llegado al corazón y le ha inoculado el veneno de su amor, ya no tiene escapatoria.