Dofus Codex
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Dofus 3

Registro del santuario

por Pandora676 palabras
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Mientras las plagas cabalgan ya al unísono, sembrando guerra, miseria y corrupción en el mundo y reduciendo a los doceros a la esclavitud, nosotros nos reunimos por primera vez.

Hemos escogido un lugar antiguo, olvidado de todos y protegido de la influencia de los cuatro jinetes. Lo hemos rebautizado Santuario de la Última Esperanza, pues es lo que este lugar representa para nosotros.

El zaap no parece verse afectado por las anomalías temporales que infestan la red como una pandemia; deberíamos poder viajar a través de él con relativa seguridad, para que el santuario sea nuestro refugio.


Entre los que han muerto, los que han huido y los que se han aliado con nuestros enemigos, solamente quedamos un puñado de dirigentes. Bonta y Brakmar han sido borradas del mapa... Solo quedan las ruinas humeantes de ambas ciudades. La reina Dayatsu ha sido asesinada por los pandisidentes. Los reinos de los Doce intentan resistir, pero los dioses parecen haber abandonado a sus discípulos.

Frida Mofeta de Sufokia y el duque de Amakna representan a sus respectivas naciones. La ciudad de Astrub ha enviado a Allisterina, la descendiente de Fallanster. Denn Kratz, Krac Kelor y Krisaor comandan los ejércitos de los sacrógritos, los ocras y los yopukas. Un solo dragón ha respondido a nuestra llamada; la mayoría se ha ido de este mundo moribundo. Y luego estoy yo, Pandora, la Exploranciana, guía de una orden de la que solo quedan unos pocos miembros... y depositaria de un saber secreto.

Somos ocho. ¿Conseguiremos evitar lo inevitable? Somos tan locos como para creer que sí.

***


Reunir a un gran número de soldados ha sido complicado, pero nuestros generales estaban tan motivados que lograron la hazaña. ¡Nuestros ejércitos están listos! La división entre los pueblos ha contribuido a aumentar la influencia de los jinetes y convertirse en lo que son hoy; muchos doceros lo han comprendido y han acabado por dejar de lado sus diferencias. ¡Si unimos fuerzas, tenemos verdaderas probabilidades de vencer!

Krisaor profiere gritos de guerra con una voz atronadora mientras que Krac Kelor nos invita al recogimiento para honrar la memoria de todos los desaparecidos, todas las víctimas de las plagas. Pues también vamos a luchar por los caídos... para que su legado se transmita a las generaciones futuras.

***


En este día fatídico, hemos sufrido una derrota dramática y humillante. Cometimos el terrible error de subestimar a nuestros adversarios.

Muchos de los guerreros que llenaban nuestras filas se han vuelto los unos contra los otros. El poder de los jinetes se ha reforzado considerablemente desde el inicio del Selocalipsis. Han aprendido a sembrar la duda en el corazón de los más bravos... Con una mera mirada, imponen su voluntad.


Hemos perdido al duque en el campo de batalla, muerto entre sus tropas. Krisaor ha desafiado a Guerra para que Denn Kratz organizase la retirada, pero a pesar del sacrificio heróico del campeón de los yopukas, todo indica que al final Kratz también ha sido vencido. Los ejércitos reunidos por el consejo ya no son más que un gigantesco montón de cadáveres ensangrentados que Guerra utilizará como materia prima en su forja maldita... Los soldados supervivientes se convertirán en esclavos de Servidumbre.

¿Es posible que nuestra primera maniobra de envergadura vaya a ser la última? Me niego a aceptarlo. ¡Debemos continuar!

***


Con cuatro votos contra uno, la decisión está tomada: vamos a explorar los dominios de los jinetes. Somos conscientes de estar metiéndonos en la boca del milubo, pero no nos queda otra alternativa.

Los demás me han confiado la tarea de abrir portales dimensionales. Frida Mofeta y el dragón han conseguido traer suficiente oricor para alimentar los generadores. No ha debido de ser nada fácil, pues los vínculos entre el Mundo de los Doce y el Inglorium se han vuelto frágiles, finos como hilos de telarakna. Atravesar las fronteras que separan los planos de existencia es mucho más peligroso que antaño.

Aún así, creo que podré estabilizar los portales sin demasiada dificultad. Y solo no quedará esperar encontrar lo que buscamos...