Página del libro de Grim Tuzs
(...) De todas las trampas y ardides que he ideado, uno de los más divertidos sigue siendo el de las losas de perpetuidad. Es increíble lo que se puede hacer con sortilegios de teletransportación. Obviamente, hay que dejar alguna esperanza, alguna oportunidad, e incluso alguna pista, a quien trata de ganar su libertad. ¡Es el gran juego de la evasión! ¿Cuántas combinaciones puede haber?, ¿cómo adivinar la que conduce a la liberación?
***
El año de mi nacimiento no estuvo marcado por ningún suceso especial... pero quizás sea la clave de tu salvación.
Nací diez años después de la coronación de Leorictus. Los ciudadanos de Bonta estaban bastante felices en aquel momento... Aún no sabían lo que el destino les deparaba.
Dos años después de mi llegada al mundo, organizaron un concurso agrícola en la isla de Frigost. Lo ganó un conde que se hizo tristemente famoso.
El año que viene, seré centenario.