Carta de Próspera Nawidad
Mi queridísimo Scooger:
¿Me sabrás perdonar mi ausencia de ayer? Me alegraba tanto de pensar que compartiría esa comida de Nawidad contigo... Qué pena no haber podido disfrutar de ese momento.
Déjame que te explique el porqué. El otro día, estaba tan encantada y emocionada por el pikabeto que habías hecho que decidí que yo también te haría un regalo. Así que pasé la noche siguiente buscando materiales para fabricar una estrella que coronara tu obra. Cuando volví a casa de madrugada, estaba exhausta y sentía que estaba incubando un guesfguiado de tres pares de narices. Así que me fui a dormir.
Cuando abrí los ojos, la luna brillaba en todo lo alto del cielo, y yo era incapaz de levantarme, tanto que apenas tardé unos minutos en volver a caer en el más profundo de los sueños. Por la mañana temprano, qué horror no sentí cuando me di cuenta de que había pasado ya la Nawidad y qué angustia cuando vi nuestro pikabeto y tu carta unas horas más tarde...
Te esperaré la próxima Nawidad para que cumplamos con nuestra cita. Hasta entonces, encontrarás en este modesto sobre la estrella que hice para ti la pasada noche.
Próspera