El final de Hyrkul
Hyrkul, el Tendencioso... El campeón de Brakmar... El coloso poseído por un dragón... El Guerrero Negro... El brazo armado de Djaul... Actualmente, pocos se acuerdan de él, mientras que, antaño, con solo su nombre se dejaba helados de pavor a los más valientes. ¿Cómo pudo caer en el olvido un personaje de su envergadura?
¿La estatua de Hyrkul no debería ocupar una buena posición en Brakmar, delante del cráneo del dragón al que derrotó? ¿No deberían cantar sus hazañas los bardos con laúdes discordes de la ciudad oscura? Por supuesto, se habla de él en la celebración de la batalla de la Aurora Púrpura. Su victoria frente al centauroro Menalt y a los caballeros de la Orden del Corazón Valiente marcaron la Historia, aunque la traición de Raval la empañara. Pero este homenaje fugaz es muy poco en comparación con lo que ha representado Hyrkul.
Abandonado por El-que-no-debe-ser-nombrado, el Guerrero Negro se fundió en la bruma, condenado a errar cual espectro, sombra entre las sombras. Algunos brakmarianos le juraron lealtad y se convirtieron en sus servidores. La llama de la destrucción arde en ellos. Por desgracia, son pocos, cuando toda la población de la ciudad debería levantarse para aclamar a su campeón.
¡Qué época tan triste la nuestra... Hyrkul! Debes saber que aún no has desaparecido de todas las memorias. Estas páginas son prueba y testimonio de ello.
El final de Hyrkul sigue siendo un enigma. Los pocos historiadores que han abordado el tema lo sitúan en el siglo cuarto de nuestra era. Muchos años antes, el Tendencioso había estado a punto de sucumbir cuando Ulgrud, el futuro protector de martalo, lo dio por muerto; sin embargo, gracias al fuego negro del dragón que poseía su cuerpo, Hyrkul había sobrevivido. Incluso se había vuelto más fuerte que nunca. Sería en Gisgul, doscientos años después, donde el campeón de Brakmar se encontraría con su destino final.
¿Quién le asestó el golpe mortal? ¿Quién forzó al dragón a abandonar a su huésped, provocando la caída del verdugo de Dardondakal? Han circulado rumores demenciales antes de apagarse. Se ha hablado del espectro de Katar, del tymador Vil Smis. Se ha murmurado el nombre de Gúltar, el Bárbaro. Se ha mencionado el deshonroso nombre de Ilyzaelle. Algunos incluso han sostenido que Raval decidió terminar el trabajo que había empezado... Ninguna prueba ha venido a corroborar alguna de estas hipótesis.
¿Se destapará algún día la verdad? Es poco probable. Al asesinato y a la traición no les gusta la luz... Sin contar que los brakmarianos no son de los que ponen el grito en el cielo en cuanto se derrama sangre, aunque se trate de la de su campeón más ferviente. Los habitantes de la ciudad oscura tienen poca memoria y un escaso sentido del reconocimiento.
Pero queda algo de esperanza. Hyrkul escapó de los guardias de Externam. Sigue habitando el Mundo de los Doce, aferrado a la vida en forma de lich. Sus servidores están dispuestos a cualquier cosa y siguen sus órdenes sin rechistar. ¿Llevará de nuevo el Tendencioso la bandera de Brakmar por los campos de batalla? El futuro lo dirá.