Dofus Codex
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Dofus 3

La runa de los hipermagos

Guía de clase para tener clase

por Ganymed y Herdegriz781 palabras
100%

Presentación

Están en sus elementos

Desde que la brisa cuadramental sopló con gran fuerza en el mundo, son muchos los doceros que han aprendido a utilizar el poder de los elementos... Pero pocos pueden dominarlos como los hipermagos.

Chispas centelleantes, fragmentos de roca, fluidos inaprensibles, volutas brumosas...: todos se mueven a merced de la brisa en una danza desenfrenada. El hipermago es quien dirige la orquesta, imponiendo su ritmo, indicando una dirección. Cual pintor, mezcla los colores en su paleta antes de plasmarlos en su lienzo: un poco de verde esmeralda, un toque de azul turquesa, un ápice de púrpura resplandeciente, una pizca de tierra ocre... ¿Qué hará el mago?, ¿les lanzará a sus enemigos un diluvio de fuego o unas trombas de agua? Todo depende de su humor... y de la escena final que desee contemplar.

Dicen que los altos magos están tan unidos a los elementos que estos tienen una gran influencia en su estado de ánimo. Así que no te sorprendas si ves que a un hipermago se le escapa una lágrima durante un aguacero.


Cuatro en uno

El hipermago trata de captar la quintaesencia de la materia para asegurar su dominio de esta. Con la punta de los dedos, traza los cuatro signos esotéricos que se unen para formar la Omnirruna, símbolo del Gran Todo, figura de forma compleja y cambiante.

Saber liberar el poder de las runas en su debido momento es el privilegio de los grandes hipermagos. No hay nada más temible que un adversario que vaya siempre un paso por delante y que pueda darle la vuelta a la situación disipando una extraña marca que aparece bajo tus pies.


Culto a los hipermagos

La Balanza Krósmica

Tras ver su propio cuerpo dispersarse a los cuatro vientos durante una tormenta procedente del Éter, el mago Prósperus Elementor tuvo una revelación; descubrió que existía una fuerza misteriosa a la par que invisible, pero con una influencia real: la Balanza Krósmica.

La Balanza, como guardiana eterna de una neutralidad absoluta, pretende recuperar la Armonía, el equilibrio perfecto que se perdió. Para esto necesita campeones que obren en su nombre. Al revelar a Prósperus la forma de la Omnirruna, la Balanza creó a su primer discípulo... y al primer hipermago.

La Balanza no es una divinidad: sus adeptos creen en todos los dioses, ya sean altos, bajos, calvos o dotados de una abundante cabellera con reflejos dorados.


El templo del Equilibrio

El antiguo templo de la Balanza se ocultó en unos acantilados que un gigante de piedra formó con su mano de titán. No se puede acceder al lugar de culto por vía marítima: la magia de los hipermagos es lo único que permite llegar a la isla de Rok y a su santuario sagrado. Se aconseja no tener vértigo para emprender este viaje... Hubo un tiempo en el que los que querían pisar la tierra de la isla tenían que hacerse hueco en una catapulta de lo más incómoda: el aterrizaje era una prueba de fuego de la que pocos salían ilesos. También se ha hablado de plataformas aéreas y de caídas mortales... Seguro que no son más que cuentos creados para disuadir a los visitantes indeseados.

Durante siglos, Rok ha servido de entorno al Kramdam, unas pruebas que han permitido formar a un gran número de hipermagos. Estos ritos antiguos desaparecieron, pero a lo mejor se les da un soplo de aire fresco...


Expresiones típicas - Hablar hipermago

Ser rúnico en su especie: cumplido que se dirige a alguien al que se admira.

¡Es elemental!: expresión que denota lo evidente, utilizada a veces para zanjar una discusión que se considera inútil: «No vale la pena volver al tema; ya lo hemos hablado. Es elemental». Se suele decir también «estar más claro que el agua de Rok.»

Tener cuatro varas de medir: juzgar de manera imparcial teniendo en cuenta todas las opiniones.

Tener las arrugas de Rimanda: ser muy viejo, pero conservarse bien; se refiere a Rimanda, la decana de los hipermagos, que no tiene ni una arruga a pesar de su avanzada edad.

El hábito no hace al mago: refrán con el que se recomienda que se debe ser capaz de ver más allá de las apariencias.

Nieves en Bonta, cenizas en Brakmar: proverbio que ilustra la distinción entre las dos ciudades, a pesar de su vínculo indefectible; se utiliza para calificar dos cosas que se oponen pero que forman parte de un todo.

Estar de hipercapa caída: estar deprimido.


Hacer balanza: soltar todo lo que se tiene en el corazón.

¡Hasta luego, elemento!: fórmula de despedida que usan los hipermagos.

Soplar caliente y frío: sostener algo y lo contrario siendo, sin embargo, coherente.