Dofus Codex
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Dofus 3

Diario de viaje esmeralda

Una investigación que dejará sin aliento

965 palabras
100%

Enigma de la primera pluma

Cuando llegué al lugar, oí una voz que me murmuró las siguientes palabras:

¡Espera, no des un salto! Todo esto era solo una etapa, un primer paso hacia el conocimiento que te espera. Ten presentes las tres primeras letras del portador de esta pluma y pasemos a lo siguiente.

¿Qué dirías de una pluma que procede directamente de ciertas posaderas y que se manufactura para satisfacer unas no menos prestigiosas posaderas? Es una cuestión de semejanza. Si reúnes estos elementos, podremos concluir esta andanza.

Cuando llegué al lugar, oí una voz que me murmuró las siguientes palabras:

Qué agudeza mental. Es una cualidad que valoramos mucho. Ten presentes las tres primeras letras de este ilustre rey y prosigamos.

Aunque has mostrado la ligereza de una pluma, no todas son así. Algunas pueden resultar muy pesadas. La mía, por ejemplo. Tómala en todo su potencial y mide su peso. Añadiendo a esto nuestras experiencias anteriores, lo más seguro es que recibas el conocimiento... como un regalo.


Enigma de la segunda pluma

¡Tras una larga búsqueda, al final encontré la siguiente pista!

Fijándome bien, encontré un viejo zapato de cuero y unos huesos totalmente destrozados entre los caparazones de crustáceos. ¡Menudo puzle!

Rápidamente conté más de cien restos que parecían constituir diecinueve huesos diferentes. ¡Había hasta un cráneo partido en dos! Lo que está claro es que su propietario estaba muerto. Si fue un asesinato, parece que el culpable pretendió ocultar el cadáver reemplazando los huesos por espinas de pescado. Mi instinto me llevó a buscar más pistas para dilucidar el caso. ¡Pero no hay que buscar la verdad sin llevar un buen amuleto! A modo de pata de wabbit, podemos inspirarnos en lo que tenemos a mano aquí.

Al mirar de nuevo al cubo, encontré un mensaje en clave en lo que parecía un fragmento de coxis: IJJC CJJD.

Rayos y centellas, creo firmemente que Albert Lingote podría ser de utilidad.



¡La investigación continuó y llegué al sitio indicado, con el amuleto correcto!

¡Excelente! ¡Era la pista correcta! Parece que poco a poco las piezas del rompecabezas van encajando. Por el camino me di cuenta de algo: ¡los huesos de la víctima no fueron a parar a aquel cubo por arte de magia! Quizás los pescaron en el mar por casualidad y acabaron allí. Al ver ese enorme cañón, todo cuadra: los huesos estaban destrozados... ¡Tuvo que pasar un mal rato importante!

Si tiene alguna relación con la isla de Moon, averiguaría más cosas si fuera allí. Aerafal habló de un execrable suceso. Seguramente dio suficientes pistas.

Hice una entrada rompedora en la isla, donde pude seguir con mi exploración.

¡Otra pieza más del puzle encajada! Descubrí el segundo zapato del difunto aventurero, ahí, medio enterrado en la arena. Huele mucho a pólvora. No hay duda de que estoy en el lugar correcto. Aquí hubo un enfrentamiento que acabó mal. Los restos mortales se perderían en el mar hasta que los pescaron en las inmediaciones de Madrestam. Me recuerda lo frágil que es la vida: todo pende de un hilo cuando estás rodeado de criaturas hostiles. Y a algunas les gusta mucho acordarse de sus víctimas...

Si se trata del último crimen perpetrado, es la pieza final del puzle que me queda por encajar. No olvido las palabras de Aerafal; siento que lo tengo todo para hallar la verdad. De hecho, el último elemento importante para terminar de aclarar este caso seguramente le interesará a Albert Lingote.

Enigma de la tercera pluma

Encontrar información siguiendo las indicaciones aquí.

Las pistas me llevaron hasta un taller.

Y creo que este sitio le gustaría a Albert Lingote. Pensándolo bien, ¿serían esos pájaros suspendidos una metáfora de los movimientos de Aerafal? Al desplegar uno de ellos, observé entre las formas geométricas la siguiente anotación: 15 10 20 25.

Una voz me dijo entonces que volviera a dejar al pájaro en su comunidad para respetar la sensación de paz que desprendía aquella vida de papel. Obedecí.

Y luego empecé a encontrar cosas extrañas.

Este origami no pinta nada aquí... Parece guardar relación con el enigma de Aerafal.

Al abrirlo, vi la siguiente anotación: L30.

Debería de haber más por ahí.

¡Ya van dos! Albert Lingote se va a poner contento.

En este ponía: N3LL.

La búsqueda me llevó a un tercer origami. En él podía leerse: 81C3P5.

Uno más y terminaré con este enigma.

Por fin encontré el último. Al desplegarlo, se me congelaron los dedos, pero logré leer: 4V3R.

Enigma de la cuarta pluma

Cuando me despedí de Albert, volví a escuchar una voz:

Este haz de luz en la oscuridad llena tu corazón con una sensación extraña. Una especie de calor que nos incita a reunirnos... Una llama te activa: la de compartir más aventuras con camaradas, compañeros de viaje o hermanos y hermanas de armas. Para que nazcan las mejores historias, mejor no llegar con las manos vacías.

Enigma de la quinta pluma

Al admirar la estatua del dios Xelor, pensé en los sueños que podemos alcanzar cuando les dedicamos tiempo. Me sumergí tanto en la vorágine de ideas de mis pensamientos, como si fueran un pozo sin fondo, que por poco me ahogo. Al cabo de un rato, recobré la consciencia. Con más lucidez que nunca, pensé que, al final, que surja una idea es un primer paso, pero solo cuando sale a la luz cobra importancia de verdad. Ese es el verdadero punto de partida. El principio de la clave.

Enigma de la sexta pluma

Cuando llegué al lugar, la voz me dijo:

Ahí está. El principio del fin. El punto de partida del recorrido final. Tienes ese convencimiento.

Y por fin hemos llegado. El desenlace. Aunque... no pasa nada. ¿Tendría razón Aerafal? Quizás debería mirar tras de mí.