Dofus Codex
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Dofus 3

Abismación

170 palabras
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«Si luchas con monstruos, cuídate de no convertirte a tu vez en uno. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.»

Federico Nicho, filósofo sufokeño

Un día, Merkator se aburría, así que fue a su taller. Revolvió en su caja de herramientas y comenzó a ensamblar piezas dejándose llevar por su inspiración: placas de cobre, una lentilla, engranajes, un sustentador a vapor... Luego de varias horas de trabajo, Merkator consiguió un ojo mecánico, un autómata que bautizó como «robocular».

Satisfecho con el resultado, el cartógrafo examinó su creación, que le examinó a su vez.

El anciano steamer vio su propio reflejo en la lentilla del robocular. Esta experiencia introspectiva le disgustó extremadamente.

Incapaz de sostener la mirada al ojo vidrioso e inquisidor del autómata, Merkator se fue refunfuñando a seguir cartografiando los océanos.

Desde entonces, se cuenta que el robocular se esconde en alguna parte de la base abisal, esperando a ser adoptado por un aventurero capaz de soportar el peso de su mirada.