Dofus Codex
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Dofus 3

Destino Maelstrom

2,184 palabras
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Por mí se va a la ciudad del llanto,

por mí se va al eterno color,

por mí se va entre bambalinas perdidas.

Ella inspiró a mi sublime artesano,

me hizo la divina potestad,

la gran Dama y la primera espuma.

Antes de mí no hubo nada creado

a excepción del tumulto eterno, y yo alboroto eternamente.

Todo aquel que entre, abandone toda esperanza.


Esa es la traducción, en nuestro idioma, de los símbolos que reciben al náufrago desafortunado, visitante involuntario ante las puertas del Lugar Místico. Esas inscripciones están grabadas en mi mente y no se borrarán jamás, al igual que todas las realidades estremecedoras a las que he tenido que enfrentarme desde que comencé mi investigación.

Por seguridad, y también debido a mi imagen, no asocio mi nombre a estas inquietantes conclusiones, aunque sean el resultado de un método cienciomágico racional. No escribo este grimorio por afán de gloria ni de riquezas, ni siquiera por el conocimiento. Lo escribo por mi propia supervivencia, y si a mí me sucediera algo, mis escritos se revelarán por sí solos al mundo.

Pues sé de dónde viene el peligro. Se halla en el interior de mi casa, sirviéndome el té que bebo, lavándome la ropa que visto, sin tan siquiera molestarse en fingir que ignora el objeto de mis indagaciones. Es en su habitación donde encontré pruebas insólitas pero irrefutables. Esta es la traducción del primero de los documentos.



Parte I

Ser o no ser, esa no ha sido nunca la cuestión para Moine: vestido por un xelor, peinado por un sacrógrito y amigo del pueblo sadida, este discípulo de Feca toca su flauta en honor de Galima.

No sé de dónde es Moe Jito. Su acento solo lleva a pensar que nació y se crio en el reino de Amakna. Ah, y no te fíes de su aparente actitud relajada si la conoces. Detrás de la barra, es posible que el tumulto en ella no se manifieste únicamente a través de una jarra de cerveza.

Practico la misma precaución divertida con Mister Jack. Se trata solo de un pseudónimo entre tantos otros. Tan pronto es guarda de Amakna como contrabandista de pócimas mágicas, tan pronto explorador como comerciante... Es fácil cambiar de piel cuando se es un esqueleto, ¿no?

Tampoco he hablado de Mal Jabar. No sería exacto describirla solo por su candor, su delicadeza y su espíritu afrutado. Su candor también es su peligro, y su aparente desprecio por la vida es aterrador. He oído hablar de un espectáculo que haría temblar a los muertos.


Sigamos con el bueno de Malea Jacta que vaga en su choza de Cania y que solo tiene vociferar desde su ventana para sublevar a sus adeptos comprados. Porque su reputación de antiguo jefe de guerra le ha conferido cierta autoridad. ¿O será más bien porque reescribe su testamento siete veces al año?

Un callejón oscuro combinado con una pizca de suerte y te encontrarás con un encapuchado que te sorprenderá con una daga Muhsino'Doroh; sin duda se trata de Morre Jivant, el artista humorístico sangriento.


De todos los favoritos, quién habría pensado que Melrah Jade, tras huir de unos padres monótonos para unirse a la Feria del Trool, iría a parar infelizmente a Frigost, domando una jauría de smielodones sobre la marcha, antes de encontrar Terra Amakna y de conocer, en una casa cualquiera de Madrestam, al joven y polvoriento Mago Jaurdom, hombre para todo al servicio de las más altas cortes. Estas dos mentes pícaras, opuestas en todo, se aliaron enseguida en el arte de las travesuras, llevando el vicio hasta atiborrarse, en plena noche, en la despensa real.

Fue aquel saqueo providencial lo que hizo que sus destinos quedasen atados al de Malvadar Jandric, un archivista del palacio del rey tremendamente divertido ante dicha jarana. Como su profesión lo obligaba a estar al tanto de todos los sucesos que agitaban el reino, aprovechó para iniciar a sus dos nuevos pupilos en las leyes del tumulto cuando caía la noche.


Y, créeme cuando te digo que todos estos perfiles que dan que hablar no son más que la punta del iceberg. En las profundidades de Lhambadda, se esconden extrañas criaturas, antaño humanas, hoy psicológicamente destrozadas por el espíritu del tumulto.

Quédate demasiado rezagado en estos abismos y te arriesgarás a acabar lanzando los dados con Mujanji; cuando empieza una de sus partidas, más que a tu ficha, es a ti a quien comerá. Entre sus mandíbulas ocultas y los monstruos de su juego, te aseguro que no tendrás un final feliz.

Y hablando de finales felices, te arriesgas a perder el tuyo si cruzas la mirada con March-Josyas. Sus penetrantes ojos parecen ser capaces de percibir tus secretos más oscuros y tus deseos más íntimos. Si queda satisfecho con sus visiones, conocerás a un favorito formidable que te respaldará siempre y cuando tu corazón se mantenga virtuoso. De lo contrario, moldeará un sórdido destino para ti con sus expertas manos y, con sus sombrías alas, te llevará en volandas a su indecible infierno.


Si una noche te pasa que acabas con la cabeza en las estrellas, es probable que te cruces con Manie-Jance. Detrás de sus gafas opacas, ve el mundo con otros ojos y sabrá predecirte sin duda un futuro de lo más sorprendente. Por influencia de su hermana de los astros, Malma Jeste dejó la ciudad tenebrosa de Sramvil para unirse a un mundo más tumultuoso. Ten cuidado, pues dicen que cruzarse con su lívida tez es un presagio funesto.

Un gatito como Maux Jypcien puede parecer tierno y cariñoso al principio, pero no te fíes: para él, todo es un juego. De carácter especialmente observador, espera hasta ver en ti la presa que está buscando para sacar por fin sus garras.

Entre tantos perfiles estrafalarios, ¿quién iba a pensar que habría un cazador de fab'huritus retirado? Después de haber pasado muchos años aislado en un pantano, las motivaciones de este ser, Miti-Jay, son para quedarse perplejo.


Poco impresionados con las maldades de los favoritos, ciertos espíritus supervivientes tuvieron también el privilegio de unirse a sus maestros en la tumultuosa comitiva. A pesar de su juventud, la devoción de estos alborotadores por Galima y sus preceptos no tiene nada que envidiar a la de sus mayores.

Así, podemos cruzarnos con el oscuro pelaje del exótico Mada Jascar, siempre en busca de nuevas situaciones rocambolescas. Bajo su aspecto de peluche, este adorador de Galima posee unas garras como cuchillos que te quitarán las ganas de cualquier caricia...


También está el malicioso Mizan Jouh, probablemente tan bien dotado en lo pasivo como el pelaje de un sadida. Enfrentado a menudo con las milicias del continente por crímenes y delitos de todo tipo, ningunas rejas han podido retenerlo indefinidamente.

Tampoco me olvido de las escamas y la potente mandíbula de Mokro Jil, prueba de que los favoritos tienen mano con los animales. A menos que su naturaleza de reptil oculte otro misterio.



Parte II

Se trata de una prenda exclusiva, bordada por zapateros colgados de los pies en lo alto de una gran rueda y ante las abundantes carcajadas de la Dama Galima, que colmaban los tejidos de una magia residual ininterrumpida. El favorito viste la toga por primera vez al acabar el rito de iniciación que marca el comienzo de su agitada carrera.

Además, mientras escribo estas líneas, nuevas almas dispuestas a entregar su vida en honor del Gran Desbarajuste se arremolinan ante las puertas de los favoritos. ¿Quién será la próxima que se alce para vestir la toga simbólica de este clan? Tal vez te la cruces en tus periplos, cuando aparezca para atormentarte. Es una lección que se debe haber aprendido en lo que respecta a estos Maestros del juego... Y es que claro, Maestros son quienes Maestros se revelan.


Para una parte de la población, los muros de Lhambadda, el templo de los favoritos y del marqués, son más gruesos de lo que podría parecer en realidad. Los favoritos tienen toda la libertad de ir y venir por el amplio edificio, accediendo a los rincones más insospechados de esta mansión de múltiples secretos. Se sugirió abrir las separaciones, pero el riesgo de exponerse a la cólera de estos inquietantes magos bastó para disuadir a los emprendedores más dispuestos.

A pesar de sus enigmas y su aura, la mansión sufre por su carácter banal. Es un simple montón de piedras y madera superpuestas en la periferia de la ciudad que apenas logra reflejar toda la locura y fantasía de los adoradores del marqués. Demasiado anclada en la realidad, mancillada incesantemente por los insignificantes pasos de los mortales, es más una atracción turística de Astrub que la guarida de los favoritos.


Así pues, para urdir sus inverosímiles planes, los favoritos necesitan un taller que merezca tal categoría. Un espacio entre la realidad y la ilusión, hogar del caos más absoluto. Una fuente de ideas situada entre lo efectivo y lo onírico. Un lugar que, a diferencia del edificio levantado en la ciudad mercenaria de inspiración, haga que el visitante se sienta invadido simultáneamente por la curiosidad, el deseo y el éxtasis así como por la angustia y el temor. A raíz de estas necesidades nació el Maelstrom de Galima.



Parte III

Circulan muchos mitos sobre el Maelstrom, a menudo contradictorios. Hace varios meses, en una comunidad en decadencia de Sidimote, escuché los relatos de un archipiélago sagrado emergido de las aguas por una figura parecida a la de Galima. Más tarde, en las callecitas de Bonta, hablé con un entendido sobre el hecho de que un movimiento telúrico natural bastaría para sacar a la superficie de los mares montículos rocosos hasta entonces sepultados. Así pues, las fuerzas que ocupan hoy el Lugar Místico ¿son responsables de su surgimiento o llegaron allí por un puro acto de éxodo?


También hay que determinar la plausibilidad. Si nos creemos los textos solemnes aunque discretos del marqués de Lhambadda, el origen de lo que el Maelstrom representa hoy se encuentra en una comedia divina. El profeta de Galima cuenta la historia de un pueblo desterrado lejos del continente y forzado a vivir en la monotonía hasta que la diosa del tumulto los visitó, acompañada de famosos fiesteros. Los excesos de tanto esparcimiento formaron la fuente de la Ciudad del Llanto, condenada a no descansar nunca y a llevar los estigmas de una intensa celebración de antaño.

¿Cómo hay que interpretar estas metáforas? Tras las leyendas de ayer, a menudo encontramos las verdades de hoy. Una presencia mágica palpable invade los espacios caóticos del Lugar Místico. ¿Lo convierte eso acaso en un lugar fuera de las normas? Mi respuesta es afirmativa: ningún otro lugar del mundo consigue que dude tanto de la realidad, a la que mis cinco sentidos tan aferrados están.


Estas tierras embrujadas poseen maestros cuya influencia se mantiene aún hoy. La isla Lucina desafía los relieves topográficos y sus metamorfosis repentinas me llenan de consternación. Mis cálculos se ven importunados por contradicciones y, demasiado a menudo, encuentro dos respuestas para una única pregunta relativa a las propiedades del Maelstrom.

¿Estas inquietudes son fruto de una poderosa sugestión que esclaviza a mi mente o se trata de una hipnosis sórdida que acecha a todo aquel que plantea preguntas peligrosas? Una influencia mágica que todo lo corrompe...

Sé que los favoritos protegen el templo dedicado a su diosa con cruel determinación. Los monolitos de la playa a veces parecen cobrar vida propia, y los túmulos en torno al volcán cantan por sí mismos oscuras advertencias a todo visitante que se acerca. ¡Y qué decir de cuando las playas desnudas y frías de Lucina se pueblan de espectros de criaturas del pasado!


Pero la naturaleza no es la causa: una fuerza más amenazadora da vida a estas manifestaciones y convierte en tangible lo intangible. Con cada latido del corazón de caos de un gran adepto de Galima, las costas del Maelstrom ven los mares desatarse sobre ellas, mientras que las salpicaduras llegan hasta las cimas de Lucina.

¿Qué verdad se oculta tras semejante vigilancia? Este santuario y sus sacerdotes están unidos por un vínculo inmenso y aterrador. Según muchos testimonios, estos llevan una existencia secular, pero el Lugar Místico denota signos de otra edad, como si se tratase del refugio de alguna memoria antigua. Siento su nostalgia. Así pues, a ojos de los favoritos, ¿los visitantes son despiadados profanadores?


Mi favorito servidor me mira con una sonrisa, y yo lo saludo bebiéndome su té todavía caliente antes de volver a mi trabajo: todavía tengo que revelar mi mayor hallazgo, y él lo sabe.

Lhambadda, el Lugar Místico, la casa de los cofres, incluso algunas salas del castillo de Amakna... todos estos lugares tienen algo en común. Todo está entrelazado.

Este té está delicioso.

Sabores refinados, aroma marino, textura arenosa. Por la ventana, un arcoíris de togas flota en dirección a mí. El Lugar Místico es su hogar. Pacíficos, protegen a su familia mediante el misterio. Tal vez sean preguntas que no deberíamos hacernos. Debería disculparme.